viernes, 29 de mayo de 2015

ISAAC ALBENIZ...SUITE ESPAÑOLA Y SUITE IBERIA




Isaac Albéniz es el compositor y pianista más destacado del nacionalismo español. El objetivo de crear una música nacional española le llevó a componer tres obras maestras: Suite española I (1887), Suite española II (1889) y Suite Iberia (1906-1909).
    En 1864 dio su primer concierto de piano en Barcelona, bajo la preparación de su hermana Clementina. En 1866 tomó lecciones de piano en París de la mano del maestro Marmontel. Fracasó en 1869 en su intento de ingresar en el Conservatorio de París, pero consiguió entrar en el de Madrid. En cambio, triunfó en su gira americana de 1872. Alfonso XII becó sus estudios en el conservatorio de Bruselas,  en 1876, ciudad en la que tres años después le fue entregado el premio de piano por unanimidad.
    A su regreso a España se dedicó a dar conciertos con la citada hermana, alcanzando gran fama; le denominaron el "Rubinstein español". También escribió y dirigió zarzuelas para una compañía musical ambulante. Fue en 1883 cuando ya establecido en Barcelona estudió composición con el maestro Felipe Pedrell, que lo apartó de la música de salón europea y lo atrajo a la corriente nacionalista. En 1885 se trasladó a Madrid donde los editores Antonio Romero y Benito Zazoya publicaron sus trabajos.
    En 1887 Albéniz compuso su primera obra maestra: la Suite española I para piano, en honor a la reina de España Victoria Eugenia de Battemberg. Esta composición se inscribe dentro de la corriente nacionalista española. Los títulos originales de la colección fueron cuatro: Granada, Cataluña, Sevilla y Cuba. Los títulos: Cádiz, Asturias, Aragón y Castilla se publicaron en ediciones posteriores. El editor Hofmeister reunió y publicó los ocho títulos en 1912, póstumamente pues había fallecido Albéniz. De las obras que componen la Suite española I el título hace referencia a una región o provincia y el subtítulo a la forma musical o danza que la identifica: Granada, (serenata); Cataluña, (corronda); Sevilla, (sevillanas); Cádiz, (saeta); Asturias, (leyenda); Aragón, (fantasía); Castilla, (seguidillas); y Cuba, (nocturno). Leyenda se presenta en forma de soleá y copla lo que no casa con Asturias; Fantasía en forma de jota; y Nocturno en forma de habanera.
    En 1888, obtuvo un éxito notable en los conciertos de la Exposición universal sentando las bases de la escuela pianística catalana con Carlos Vidiella y Joaquín Malats.

   1889 fue un año importante para Albéniz. Publicó Suite española II. Mucho más sencilla que Suite española I, consta de dos movimientos: Zaragoza y Sevilla; Zaragoza se presenta en forma de jota, que el compositor aprovecha para demostrar su dominio del piano. El editor Antonio Romero le publicó Seis melodías con texto de Alfred Musset de las que sólo se conserva Chanson de Barberine. Por último, participó en los Conciertos de Colonne de París interpretando su Concierto para piano, Op. 78.
    En 1890 el empresario británico Henry Lowenfeld le contrató como intérprete y compositor. En Londres Albéniz se inició en el teatro musical, trabajando en el Teatro Lírico y el Teatro Príncipe de Gales. A petición de Lowenfeld compuso la comedia El Ópalo Mágico, estrenada en el Teatro Lírico en 1893.
    Estrena en Madrid la zarzuela San Antonio de la Florida (1894) y La Sortija (1895), versión española de El Ópalo Mágico.



 Suite Iberia (1906-1909) es la obra maestra de Isaac Albéniz; considerada la mejor obra para piano de la música española y una de las mejores de todos los tiempos. Consta de cuatro Cuadernos de tres piezas cada uno. El Cuaderno 1 (1906) lo componen Evocación, que recuerda vagamente una sonata; El Puerto, la pieza más corta, con influencias de Debussy en la escala de tonos; y El Corpus de Sevilla, la pieza más larga y de mayor complejidad técnica con escritura en tres pentagramas. El Cuaderno 2 (1907) está compuesto por Rondeña, con ritmos de petenera; Almería, que alterna tonos melancólicos y alegres;  y Triana, que presenta la forma de seguidilla. El Cuaderno 3 (1908) lo integra El Albaicín, considerada la mejor pieza de Iberia, semejante a un cante jondo con rasgueos de guitarra flamenca; El Polo, cante jondo de tonos trágicos; y Lavapiés, que tiene ritmo de habanera. Por último, el Cuaderno 4 (1909) reúne las piezas Málaga, de una dificultad rítmica extraordinaria; Jerez, destaca por su ritmo; y Eritaña, con un moto perpetuo de sevillanas.
    Con su muerte, en 1909, deja incompleta la composición Azulejos, que supo culminar Enrique Granados a petición de Rosina, viuda de Albéniz; y llevó a cabo con tal maestría el encargo que no se distingue dónde acaba Albéniz y dónde empieza Granados.
    A solicitud de Debussy y otros compositores franceses, el Gobierno de Francia le concedió la Legión de Honor a título póstumo.
 
Isaac Albéniz.

Isaac Albéniz

   
Isaac Albéniz influyó en Enrique Granados y Manuel de Falla, a los que sumó a la corriente musical del nacionalismo español. Además, abrió las puertas de París a músicos españoles como Joaquín Turina y el mismo Manuel de Falla.
 http://momentosespañoles.es/contenido.php?recordID=259

                                      SUITE ESPAÑOLA I













                                  SUITE ESPAÑOLA II
 


                                           

                                            SUITE IBERIA




 

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