lunes, 29 de junio de 2015

FREDERIC CHOPIN ....... BALADA Nº 1 OPUS 23


Frédéric Chopin compuso cuatro baladas para piano, que se han convertido en importantes obras de repertorio. En origen, la balada era un poema cantado, que mezclaba lo lírico y lo épico. Chopin compuso sus baladas entre 1831 y 1842, inspiradas en poemas de Adam Mickiewicz, amigo del compositor, y al igual que éste, exiliado en París.
Los esbozos de esta primera balada en sol menor op. 23, datan de 1831 y se publicó en Leipzig en 1836. Estuvo inspirada en la amargura que Chopin sufría solo en Viena por la ausencia de su familia y amigos los cuales estaban en Polonia luchando contra la opresión del imperio ruso. Es una obra tan dramática que Schumann llegó a llamarla “Polonesa” y hoy es tan famosa como lo fue en aquella época.
 Balada nº1 en Sol menor
Esta obra tiene forma libre, aunque presenta ciertas semejanzas con la forma de allegro de sonata. Tras una Introducción lenta, encontramos una sección expositiva con dos temas principales ,  que invierten la relación tonal tradicional . La sección central recapitula los temas antes de introducir un brillante Tema . Finalmente, la sección final recapitula pero en orden inverso y manteniendo además las tonalidades originales,antes de desembocar en una virtuosística coda/stretta.
De este modo, esta Balada no resuelve en la recapitulación la “disonancia estructural” de la exposición sino que la mantiene, ofreciendo a cambio una especie de arco tonal perfectamente cerrado.


 Chopin compuso esta  primera  balada entre los años 1835 y 1836, precisamente los años en que su relación con Maria Wodzinska iba de maravillas. Era la preferida de Chopin y así se lo comentó a Schumann en una ocasión en que la tocó para él, después que éste alabara la interpretación y la obra.

Pieza de dificultad extrema, es, sin embargo, ejecutada con frecuencia en conciertos por su lacerante lirismo y posibilidades de lucimiento por parte del ejecutante virtuoso. Más de alguna vez, algún trozo ha sido parte de la banda sonora de películas; la ocasión más reciente fue en 2002, cuando pudimos escuchar un "arreglo" algo curioso de tres minutos de duración en la película de Roman Polanski, El Pianista, en la escena en que un oficial alemán solicita al protagonista que toque algo en el piano de una casa derruida utilizada como cuartel por los soldados alemanes.

En mi modesta opinión, las condiciones físicas y anímicas en que se encuentra el actor pianista, en plena guerra, sin alimentarse por meses...es alimento para su inspiraciòn

La versión que os acompaña es del pianista polaco Krystian Zimerman, versión irreprochable si aceptamos que alguna razón habrá tenido para tomarse todo el tiempo del mundo antes de atacar los acordes en el minuto 4:46 y el minuto 7:47.
 
https://bustena.wordpress.com/2014/02/28/chopin-balada-no1-op-23-analisis/
http://labellezadeescuchar.blogspot.com.es/2011/07/chopin-balada-en-sol-menor.html
 

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