viernes, 26 de junio de 2015

FREDERIC CHOPIN......PRELUDIO EN E MENOR OP.28 Nº 4




 Cuando escuché la música de Chopin sentía perfectamente las emociones que este gran pianista y compositor quería expresar mediante el piano. De alguna manera comprendía a Chopin, comprendía su dolor, su sensibilidad, su tristeza… Me sentía conectada a él mediante su música, por  su naturaleza romántica.
 Como veis la música de Chopin ha ejercido una gran influencia sobre mí y por eso quería escribir sobre él.

Frédéric Chopin, compositor polaco, nació en 1810 y murió en París en 1849, casi toda su obra está compuesta para piano y es uno de los grandes compositores del Romanticismo.
Chopin compuso sus 24 preludios op. 28 para piano entre 1835 y 1839. El preludio op. 28, nº4 para piano de Chopin (además del preludio nº6) simboliza la tristeza profunda y depresión. Ambos preludios eran de las piezas favoritas del compositor, el cual indicó en su testamento que se interpretaran en su funeral. En el caso del preludio nº 4 Chopin expresó musicalmente dicha tristeza de la siguiente manera: fijaos como la melodía que está en la mano derecha es muy lenta, con muy pocas notas durante casi todo el preludio y si prestáis más atención os daréis cuenta de que las notas que forman los acordes de la mano izquierda van descendiendo todo el tiempo como cayendo cada vez más en una profunda depresión.
Este Preludio op. 28, N ° 4 de Frédéric Chopin es uno de los 24 preludios de Chopin. Por petición de Chopin, esta pieza se jugó en su propio funeral, junto con el Réquiem de Mozart.

Hans von Bülow llamó el preludio de "asfixia", debido a su sentido de la desesperación. De hecho, la última dinámica de Chopin marca en la pieza es smorzando, que significa "morir lejos". Pero el preludio de una vez pudo haber sido dado un título. De acuerdo con la hija de George Sand Solange, quien se quedó con el compositor en el monasterio en Mallorca cuando fueron escritos los preludios, "Mi madre dio un título para cada uno de maravillosas Preludios de Chopin; estos títulos se han conservado en una puntuación que le dio a nosotros." Ese puntaje título se perdió. Pero Solange hizo grabar los nombres de los preludios, aparentemente sin asignar los nombres a los números de preludio. Se cree que el título "Quelles larmes au fond du humide cloître?" ("¿Qué lágrimas (se derramó) de las profundidades del monasterio húmeda?") Corresponde a Prelude No. 4. 





Poema del Pincel y el Pintor
(Escúchese: Preludio en E-menor, Op.28 No.4- Frédéric Chopin)




El pincel bajo la cama
esperaba su turno
esperaba con calma
y pensaba taciturno


Porque me ha olvidado el pintor
en este triste lugar
¿Acaso no pinta más el pintor?
¿O yo no sirvo más?


A caso no le mueve su oficio
o no tiene inspiración
que le ocurre a mi amigo
ese viejo pintor


Que no toma su paleta
ni se queda mirando el sol,
no se unta de pintura 
ni sonríe con su olor.


¡Oh sorpresa!
en sus manos me ha tomado.
¿Estará la pintura fresca
para el cuadro que ha tramado?


Pero en sus ojos hay tristeza
y no me sujeta con deseo,
no se siente la destreza
de quien va a pintar un fresco.


No hay pinturas en la mesa
ni lienzos en el marco,
me sujeta con fuerza
y pasa un trago amargo.


Recuerdo que de joven
su padre me ha comprado,
para el amante de Beethoven
que en las paredes ha pintado.


Y con alegría del alma
me ha recibido el primogénito,
y ha pintado cada día
desde que ha sido mi dueño.


Se ha ido hasta el espejo
y ha visto su rostro,
aquel cansado reflejo
aquel triste monstruo.


Ha buscado a tientas la pintura
y el frasco verde ha destapado
sobre de boca la figura
una sonrisa ha pintarrajeado.


Que te pasa viejo amigo
ya hasta me has preocupado,
que la sonrisa que has pintado
¿sabes? no es ningún abrigo.


Que pasa en tu alma que antes,
pintando yo todo lo sabía.
Que pasa en tu alma porque antes,
eras más feliz cada día.


Tu mirada sabe lo que digo
y me implora silencio
pero yo soy tu amigo,
no cualquier fariseo.


Y me tomas más con fuerza,
¿Qué pretendes amigo?
me miras con firmeza
y al fin acabas conmigo.


Yo quien he pintado
en tu rostro una sonrisa,
yo quien he pintado
tan bellos los días.


He muerto en tus manos
el final me ha sido digno,
cuando solo no me marcho
pues he muerto contigo.


Vamos pues viejo pintor, 
pintemos nuestro camino,
vámonos los dos,
pintémonos un destino.

 https://www.facebook.com/Poesiasucia/posts/373611582798661
http://es.hdclassicalmusic.com/listen/?id_song=506

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