lunes, 20 de julio de 2015

ARCANGELO CORELLI......SONATA OPUS 5 Nº 12 "LA FOLLIA"


Estamos en Roma, en el año 1700 (empezamos con fecha redonda). Arcangelo Corelli, un violinista que llegó de Bologna y que fue poco a poco ganando fama como intérprete en la Roma de los grandes mecenas, era el primer violín de la orquesta del cardenal Ottoboni, sobrino del Papa Alejandro VIII, que vivía en el Palazzo della Cancelleria (que si habéis estudiado historia del arte seguro os sonará. Una chabolita, la casa de Corelli, aunque él estaba allí como sirviente). Los cardenales romanos rivalizaban en mostrar su poder con conciertos privados llamados Accademie (en honor a la Akademos platónica, que muchos también habréis estudiado o estudiaréis). En el palacio de la cancillería, estas academias-conciertos solían ser los lunes por la tarde. Aquí seguramente es donde se estrenaría la obra que hoy vamos a conocer, la sonata Op. 5 nº 12, que en realidad no es más que una serie de variaciones sobre “La follia”, un tema del que hablaré más tarde.
Formas camerísticas del barroco.
Esencialmente, y para no liaros, la forma más habitual de la música de cámara en la época barroca es la sonata.
Lo primero es aclarar la terminología: en el Barroco sonata solo quiere decir lo que quiere decir, o sea, música para ser tocada (en oposición a cantata, que sería la música para ser cantada). Generalizando todavía más, música puramente instrumental. Nada tiene que ver una sonata de Mozart, o la forma sonata que estudiáis en Análisis, con las sonatas de Corelli. De hecho, muchas veces a las sonatas se les llama sinfonias, o tocattas, o invenciones. Aún no había habido una estandarización de términos.
Definición de Sonata:
Obra instrumental común en la época barroca, usualmente dividida en 3 o 4 movimientos y compuesta para uno o varios instrumentos melódicos y un basso continuo (tocado por dos músicos, un instrumento polifónico y uno melódico de tesitura grave). Según la cantidad de instrumentos melódicos que toquen, podemos distinguir la sonata a solo (la más común, llamada simplemente sonata), con un  solo instrumento solista, o la sonata en trio o triosonata, que tenía dos instrumentos melódicos solistas. También había sonatas a 3, a 4, a 5, etc. pero eran menos comunes.
Corelli, que como compositor del cardenal, tenía en cierta medida la obligación de componer música para las accademie, compuso un grupo de doce sonatas que llevaron el numero de Op. 5 (en la época era una moda componer obras en grupos de seis o doce, así se compusieron grandes obras como los seis conciertos de Brandeburgo de Bach, o los 12 conciertos de l’Estro Armonico de Vivaldi, o las 12 sinfonías de Londres de Haydn). Estas sonatas, que fueron dedicadas a la Princesa Sofía Carlota de Brandenburgo (muchos nobles europeos vivían en Roma dada su importancia como sede papal, por ejemplo la primera patrona romana de Corelli, la reina Cristina de Suecia), fueron el mayor éxito editorial de la historia de la música hasta que llegó un tal Haydn casi cien años después y se hizo famoso por toda Europa. Nada menos que 42 ediciones de esta obra se conservan en Europa entre 1700 y 1800, en una época en la que publicar (y más, publicar música) era una cosa carísima que nadie podía permitirse si no iba a ser mínimamente rentable. De hecho, Corelli es el primer compositor en la historia de la música famoso solamente por sus composiciones instrumentales y no operísticas y el primero en producir obras que se consideraron como “clásicos” y que se seguirían tocando y estudiando mucho después de su muerte y de que su estilo quedara pasado de moda.
De estas 12 sonatas, 6 son da camera, y 6 da chiesa, una distinción que en principio afectaba al lugar donde iban a ser interpretadas, si en la iglesia (chiesa en italiano) como parte de un servicio religioso, o en la camera, o sea la cámara palaciega, en concierto. Esta distinción quedó prácticamente borrada en la época de Corelli, y por eso no la voy a explicar demasiado. Por señalar algunas diferencias, las sonatas da camera tenían movimientos con nombres de danzas (giga, gavota, corrente, etc.) y las sonatas da chiesa no (aunque por dentro dichos movimientos fueran claramente de danza). Además, Corelli da a las sonatas da chiesa un carácter claramente más virtuosístico que a las da camera. Pero siempre con excepciones, como nuestra invitada de hoy, que estando en el grupo de sonatas da camera, constituye un ejemplo de gran virtuosismo para la época.
Normalmente las sonatas corellianas tienen 4 movimientos, con alternancia lento-rápido-lento-rápido. En las sonatas Op. 5 las 6 primeras, las que son da chiesa, tienen cinco movimientos, intercalando una fuga entre los 4 movimientos canónicos. En cambio las 6 finales, tienen todas 4 movimentos con las danzas típicas de la suite barroca: allemanda-corrente-sarabanda-giga, aunque hay excepciones. La sonata número 12, La Follia, en cambio, es excepcional tanto formalmente como por número de movimientos. Ahora (por fin) nos ocupamos de ella.


La folía, una locura ibérica.
La folía (follia significa locura en italiano) no es una sonata como las demás. Sólo tiene un movimiento y en realidad, es un tema con variaciones sobre una melodía que se conocía en Europa desde el siglo XIV, y que por lo que se ve, tiene sus raíces en Portugal. También se ha dicho que era de procedencia española, ya que el ritmo que tiene recuerda al de una sarabanda, que era una danza de origen español. Aquí tenéis el tema, tal y como Corelli lo utiliza:
folia original

Este ostinato armónico (este tipo de ostinatos se conocían en el Barroco como bajos de Chacona o Passacaglia) da pie a hacer mil ornamentaciones sobre él. Corelli presenta 23 variaciones en todos los estilos, en varios compases diferentes y con todas las argucias técnicas posibles en la época.

https://musicadecamara.wordpress.com/2009/10/26/1-arcangelo-corelli-sonata-op-5-n%C2%BA-12-la-follia/





No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada