lunes, 6 de julio de 2015

FREDERIC CHOPIN ......SUS BALADAS Y UNA POLONESA





No hubo otro compositor que se consagrara de un modo tan exclusivo al piano como Frédéric Chopin 
 Los compases iniciales de su Polonesa Militar fueron ejecutados en muchas ocasiones por Radio Varsovia para elevar el espíritu de la nación mientras el ejército de Hitler se aproximaba a la capital. Cuando la emisora de radio fue silenciada, el 1º de septiembre de 1939, el pueblo comprendió que su país nuevamente había caído en la cautividad. 




 Chopin salió de Polonia a los veinte años para dar conciertos en Praga, Dresde y Viena. Cuando supo que los rusos habían entrado en Varsovia (1830) rehusó volver a tocar en ese país. Nunca regresó a Polonia, pero su música estuvo impregnada del amor a la patria; difundió las mazurcas, las polonesas y otras danzas y canciones polacas en Europa occidental. La leyenda dice que llevaba consigo un pequeño recipiente que contenía tierra polaca.

En 1831, aclamado ya por un público que había escuchado sus recitales en salones y sus primeras composiciones, se instaló en París y desarrolló una carrera de éxito como pianista y profesor. Pronto se vio rodeado por los escritores, los artistas y los compositores más grandes del momento, entre ellos Balzac, Heine, Bellini, Delacroix, Berlioz, Liszt y Schumann; este último afirmó: "¡Descúbranse, caballeros! ¡Un nuevo genio!" La frágil apostura de Chopin, su ejecución sensible y sus modales corteses determinaron instantáneamente que gozara de mucho prestigio en los círculos sociales más elevados.
No hubo otro compositor que se consagrara de un modo tan exclusivo al piano. En sus dos conciertos románticos, la orquesta es nada más que el acompañamiento del piano. El reducido grupo de otras obras extensas incluye tres sonatas para piano, la Sonata en si bemol menor contiene la famosa Marcha Fúnebre, una sonata para violoncelo y piano, y el Andante Spianato y la Grande Polonaise. Sus obras cortas solistas incluyen 31 mazurcas, 14 polonesas, 19 valses, 14 nocturnos una forma musical creada por el compositor irlandés John Field (1782-1837), 24 preludios, 27 estudios, 4 baladas, 4 impromptus, marchas, variaciones, 17 canciones polacas, el Bolero, la Berceuse, la Barcarolle, la Polonaise-fantasie.

Sus melodías, los acordes desusados y las armonías innovadores influyeron sobre Liszt, Wagner, Fauré, Debussy, Grieg, Albéniz, Chaikovski, Rachmaninov y muchos otros compositores.
. La música de Chopin ha sido incluida en muchas películas. Su acerbo Étude Opus 10 Nº 3 fue convertido en una canción francesa popular de los años treinta, titulada Tristesse (Tristeza).


Compuso cuatro baladas para piano, que se han convertido en piezas muy famosas entre los pianistas dadas sus frecuentes interpretaciones, sobre todo la primera de ellas, además de la dificultad técnica que presentan. En origen, la balada era un poema cantado, que mezclaba lo lírico y lo épico. Chopin compuso sus baladas entre 1831 y 1842, inspiradas en poemas de Adam Mickiewicz, amigo del compositor, y al igual que éste, exiliado en París.


 Balada para piano n.º 1: los esbozos de esta primera balada en sol menor op. 23, datan de 1831 y se publicó en Leipzig en 1836. Estuvo inspirada en la amargura que Chopin sufría solo en Viena por la ausencia de su familia y amigos los cuales estaban en Polonia luchando contra la opresión del imperio ruso. Es una obra tan dramática que Schumann llegó a llamarla "Polonesa" y hoy es tan famosa como lo fue en aquella época. Se inicia con un diseño ascendente, a modo de pregunta, al que sigue un tema lírico y melancólico. Un segundo tema, que comienza cantabile, se agita con vigor. Ambos se intercalan creando contrastes expresivos. Finaliza magistralmente con una coda magnífica y complicada técnicamente y una serie de acordes brillantes descendentes de gran impacto.
Balada para piano n.º 2: en la tonalidad de fa mayor, data de 1836-1839 y se publicó en París en 1840 con un op. 38. Está dedicada a Robert Schumann. Dos temas contrastantes conforman la estructura, el primero es de sereno lirismo, y el segundo de trazos vigorosos. Cabe destacar el soberbio paso del andantino al presto con fuoco, por su espléndida violencia y belleza. Se dice que esta balada está inspirada en el poema Switiz de Mickiewicz, en el que una apacible aldea polaca se ve engullida por las aguas de un lago encantado.
Balada para piano n.º 3: en la bemol mayor, fue compuesta en 1840-1841 y publicada en 1841 con un op. 47. Está dedicada a la princesa de Noailles. En tiempos de Chopin fue la más famosa de sus cuatro baladas, inspirándose en el cuento Ondina, la sirena que se enamora de un príncipe. Algunas secuencias suguieren la ondulación de las aguas. Es la pieza más lírica de las cuatro y la que ofrece menos dificultades de ejecución.
Balada para piano n.º 4: está en la tonalidad en fa menor, datando de 1842 y perteneciendo al op. 52. Se publicó en Leizpig en 1843, dedicándola su autor a la baronesa de Rothschild. Es la más amplia y rica, con momentos de gran lirismo y ternura y otros de enorme agitación, resultando una obra fascinante.
  http://www.hagaselamusica.com/clasica-y-opera/compositores/frederic-chopin/
 https://es.wikipedia.org/wiki/Baladas_%28Chopin%29

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