sábado, 11 de julio de 2015

POEMAS ESCRITOS EN LA ALHAMBRA....EL MUNDO NAZARÍ PRIMERA PARTE


POEMAS ESCRITOS EN LA ALHAMBRA 


En el mundo nazarí, tanto en los objetos de prestigio como muchos de los que se empleaban para uso cotidiano, solían adornarse con epígrafes de alabanza a Dios así como composiciones poéticas que contribuía a ensalzar la belleza de los mismos.

 

También era frecuente su utilización epigráfica en  su arquitectura.  Paredes, hornacinas, arcos y fuentes de la Alhambra, sobre todo en el área palaciega, nos ofrecen miles de ejemplos de incuestionable singularidad. Además de la frase "Solo Dios es vencedor"  que dijera el fundador de la dinastía Zawi ben Zirí cuando conquistó la  ciudad de Granada, hallamos en escritura cursiva y cúfica  poemas de Ibn al Yayyab (1274-1349), Ibn al-Jatib (1313-1375) o Ibn Zamrak (1333-1393)



                                           POEMA EN LA TAZA DE LA FUENTE DEL PATIO DE LOS LEON


Bendito sea Aquél que otorgó al imán Mohamed
las bellas ideas para engalanar sus mansiones.


Pues, ¿acaso no hay en este jardín maravillas
que Dios ha hecho incomparables en su hermosura,
y una escultura de perlas de transparente claridad,
cuyos bordes se decoran con orla de aljófar?
 

Plata fundida corre entre las perlas,
a las que semeja belleza alba y pura.


En apariencia, agua y mármol parecen confundirse,
sin que sepamos cuál de ambos se desliza.



Patio de los Leones en La Alhambra


¿No ves cómo el agua se derrama en la taza,
pero sus caños la esconden enseguida?


Es un amante cuyos párpados rebosan de lágrimas,
lágrimas que esconde por miedo a un delator.


¿No es, en realidad, cual blanca nube
que vierte en los leones sus acequias
y parece la mano del califa, que, de mañana,
prodiga a los leones de la guerra sus favores?


Quien contempla los leones en actitud amenazante,
(sabe que) sólo el respeto (al Emir) contiene su enojo.


¡Oh descendiente de los Ansares, y no por línea indirecta,
herencia de nobleza, que a los fatuos desestima:
Que la paz de Dios sea contigo y pervivas incólume
renovando tus festines y afligiendo a tus enemigos!»
 



A tan diáfano tazón,
tallada perla,
por orlas el aljófar remansado,
y va entre margaritas el argento,
fluido y también hecho blanco y puro.
Tan afín es lo duro y lo fluyente
que es difícil saber cuál de ellos fluye









 

Torre de la Cautiva. En ella estuvo prisionera Isabel de Solis, favorita de Muley Hacén, y de ahí el origen de su nombre.

 

 
Cuenta una leyenda de la Alhambra que Doña Isabel de Solís, hija del comendador Sancho Jiménez de Solís, fue hecha prisionera por los servidores de rey Muley Hacén (del que toma nombre el pico Mulhacén, en Sierra Nevada) y llevada a esta torre, en la que estuvo presa. Era tal su belleza, que el sultán se enamoró de ella convirtiéndola en su esposa principal.

La sultana Aixa, hasta entonces la primera dama de la Corte, presa de celos, enemistó al rey con su hijo Boabdil, que le arrebató el trono a su padre. La Torre de la Cautiva, toma el nombre de este acontecimiento.
 

 

Esta obra ha venido a engalanar la Alhambra;
es morada para los pacíficos y para los guerreros;
Calahorra que contiene un palacio.


¡Di que es una fortaleza y a la vez una mansión para la alegría!


Es un palacio en el cual el esplendor está repartido
entre su techo, su suelo y sus cuatro paredes;
en el estuco y en los azulejos hay maravillas,
pero las labradas maderas de su techo aún son más extraordinarias;
fueron reunidas y su unión dio lugar a la más perfecta
construcción donde ya había la más elevada mansión;
parecen imágenes poéticas, paranomasias y trasposiciones,
los enramados e incrustaciones.


Aparece ante nosotros el rostro de Yusúf como una señal
es donde se han reunido todas las perfecciones.


Es de la gloriosa tribu de Jazray cuyas obras en pro de la religión
son como las aurora cuya luz aparece en el horizonte.

 

 






Puerta de Comares en La AlhmabraPalacio de Comares con fuente y jardines, en La Alhambra



 Soy corona en la frente de mi puerta:
envidia al Occidente en mí el Oriente.

Al-Gani billah mándame que aprisa
paso dé a la victoria apenas llame.

Siempre estoy esperando ver el rostro
del rey, alba que muestra el horizonte.

¡A sus obras Dios haga tan hermosas!
 



Jardín de Lindaraxa, vista desde el palacio. Alhambra   Fuente del Jardín de Lindaraxa, en La Alhambra

Yo soy un orbe de agua que se muestra a las criaturas diáfano y transparente
una gran Océano cuyas riberas son labores selectas de mármol escogido
y cuyas aguas, en forma de perlas, corren sobre un inmenso hielo primorosamente labrado.
Me llega a inundar el agua, pero yo, de tiempo en tiempo,
voy desprendiéndome del transparente velo con que me cubre.
Entonces yo y aquella parte del agua que se desprende desde los bordes de la fuente,
aparecemos como un trozo de hielo, del cual parte se liquida y parte no se liquida.

Pero, cuando mana con mucha abundancia, somos sólo comparables a un cielo tachonado de estrellas.
Yo también soy una concha y la reunión de las perlas son las gotas,
semejantes a las joyas de la diestra mano que un artífice colocó
en la corona de Ibn Nasr del que, con solicitud, prodigó para mí los tesoros de su erario.
Viva con doble felicidad que hasta el día el solicito varón de la estirpe de Galib,
de los hijos de la prosperidad, de los venturosos,
estrellas resplandecientes de la bondad, mansión deliciosa de la nobleza.
De los hijos de la cabila de los Jazray, de aquellos que proclamaron la verdad y ampararon al Profeta.
El ha sido nuevo Sa'd que, con sus amonestaciones, ha disipado y convertido en luz todas las tinieblas
y constituyendo a las comarcas en una paz estable ha hecho prosperar a sus vasallos.
Puso la elevación del trono en garantía de seguridad a la religión y a los creyentes.
Y a mí me ha concedido el más alto grado de belleza, causando mi forma admiración a los sabios.
Pues nunca se ha visto cosa mayor que yo, en Oriente ni en Occidente
ni en ningún tiempo alcanzó cosa semejante a mí,
rey alguno, en el extranjero ni en la Arabia.
Vista de Granada desde La Alhambra. Atardecer




Cada una de las artes me he enriquecido con su especial belleza
 y dotado de su esplendor y perfecciones.

Aquel que me ve juzgue por mi hermosura
de la esposa que se dirige a este vaso y le pide sus favores.

Cuando el que me mira contempla atentamente mi hermosura
se engaña la mirada de sus ojos con una apariencia.

Pues al mirar a mi espléndido fondo cree que la luna llena tiene aquí
 fija su morada habiendo abandonado sus mansiones por las mías.

No estoy sola, pues desde aquí contemplo un jardín admirable.
 
No vieron los ojos cosa semejante a él.

Este es el palacio de cristal;
sin embargo, ha habido quien al verlo
 le ha juzgado un océano proceloso y conmovido.

Todo esto lo construyó el Imán Ibn Nasr*;
sea Dios guardián para los demás reyes de su grandeza.

Sus ascendientes en la antigüedad alcanzaron mayor elevación
pues ellos hospedaron al Profeta y sus deudos.


 (*)El Imán Ibn Nasr es Mohamed V.


Sala de las Dos Hermanas, en La Alhambra

Jardín yo soy que la belleza adorna:
sabrá mi ser si mi hermosura miras.


Por Mohamed, mi rey, a par me pongo
de lo más noble que será y ha sido.


Obra sublime, la fortuna quiere

que a todo momento sobrepase.


¡Cuanto recreo aquí para los ojos!


Sus anhelos el noble aquí renueva.


Las Pléyades les sirven de amuleto;
la brisa la defiende con su magia.


Sin par luce una cúpula brillante,
de hermosuras patente y escondidas.


Rendido de Géminis la mano;
viene con ella a conversar la Luna.


Incrustarse los astros allí quieren,
sin más girar en la celeste rueda,
y en ambos patios aguardar sumisos,
y servirle a porfía como esclavas:


No es maravilla que los astros yerren
y el señalado límite traspasen,
para servir a mi señor dispuestas,
que quien sirve al glorioso gloria alcanza.


El pórtico es tan bello, que el palacio
con la celeste bóveda compite.






Mirador de Lindaraja.Alhambra



Con tan bello tisú lo aderezaste,
que olvido pones del telar del Yemen.



¡Cuántos arcos se elevan en su cima,
sobre las columnas por la luz ornadas,
como esferas celestes que voltean
sobre el pilar luciente de la aurora!


Las columnas en todo son tan bellas,
que en lenguas, corredora, anda su fama:
lanza el mármol su clara luz, que invade
la negra esquina que tiznó la sombra;
irisan sus reflejos, y dirías
son, a pesar de su tamaño, perlas.


Jamás vimos jardín más floreciente,
de cosecha más dulce y más aroma.


Por permiso del juez de la hermosura
paga, doble, el impuesto en alcázar más excelso,
de contornos más claros y espaciosos.


Jamás dos monedas,
pues si, al alba, del céfiro en las manos
deja dracmas de luz, que bastarían,
tira luego en lo espeso, entre los troncos,
dobles de oro de sol, que lo engalanan.


Le enlaza el parentesco a la victoria:
Sólo el Rey este linaje cede.




En las construcciones árabes existían unas hornacinas o nichos, a forma de alacenas, en las que se depositaban objetos como el corán o jarras con agua en su interior. Un poema escrito en el alfiz de una de ellas en los jardines del Generalife, dice:



Taca en la puerta del salón más feliz
para servir a Su Alteza en el mirador.

Por Dios, qué bella es alzada
a la diestra del rey incomparable!

Cuando en ella aparecen los vasos de agua,
son como doncellas subidas a lo alto.

Regocíjate con Ismail, por quien
Dios te ha honrado y hecho feliz.

¡Subsista por él el Islam con fortaleza
tan poderosa, que sea la defensa del trono!


(*)Al-Gani billah: El vencedor por Dios, sobrenombre tomado por Mohamed V tras la victoria de Algeciras en 1369.


Dibujo del Palacio de la Fuente de los Leones. Alhambra

  





José Miguel Puerta Vílchez



Abul Hassán Alí Ibn Hisn
 http://www.culturandalucia.com/Literatura%20nazar%C3%AD.htm#Tercer_poema_en_la_Torre_de_la_Cautiva_

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