jueves, 13 de agosto de 2015

JOHANNES BRAHMS...... CONCIERTO PARA PIANO Nº 2 EN SI BEMOL OP.83





Cuando Brahms compuso el Concierto para piano Nº 2 en el verano de 1881 en Pressbaum, una pequeña localidad cercana a Viena conocía todos los conciertos para piano de los músicos anteriores (Mozart, Beethoven, Mendelssohn, Chopin, Grieg, Tchaikosvsky y Schuman). Rachmaninof compondría su concierto para piano Nº 1 en 1892, cinco años antes de morir Brahms.
Beethoven con su concierto para piano Nº 5 (1809), conduce el arte de la composición para piano y orquesta a un punto formal. Después de esta obra, los compositores habrán de enfrentarse a la siguiente elección: escribir una pieza brillante para lucimiento del piano con la orquesta como acompañante, como hicieron Mendelssohn, Chopin, Grieg, Saint-Saëns, Tchaikovsky y Rachmaninof; o escribir una sinfonía para orquesta con piano obligado, como hicieron Brahms, D’Indy y otros.
Escribió dos conciertos para piano y entre el primero y el segundo pasaron 23 años. El que ahora nos ocupa lo terminó con 48 años de edad y para entonces ya había escrito las Sinfonías Nº 1 y Nº 2 y el Concierto para violín en re mayor que constaba de cuatro movimientos, uno de los cuales fue eliminado en la versión definitiva y fue integrado en el Concierto para piano Nº 2. Se trataba del scherzo que forma el segundo movimiento.
En este concierto el piano actúa como elemento conductor del conjunto orquestal y no como su oponente. La concepción que Brahms tenía del piano era orquestal y sinfónica. El Nº 2 es una verdadera sinfonía con piano obligado.
La estructura en cuatro movimientos confiere a la obra una dimensión insólita para un concierto con solista, que habitualmente, tiene tres movimientos.
Está dedicado al pianista y compositor alemán Eduard Marxsen, primer maestro de Brahms.
Se estrenó en Budapest el día 9 de noviembre de 1881 actuando Brahms como solista.


MOVIMIENTOS:
1- Allegro non troppo
2- Allegro appassionato
3- Andante- Più adagio
4- Allegretto gracioso- Un poco più presto

Brahms es de todos los compositores románticos, el más apto para suscitar un gesto de satisfacción de la audiencia; sus melodías reposadas y corpulentas, sugieren un anhelo cierto al que sólo la contemplación puede calmar.
Walter Niemann, al hablar del concierto en su biografía, destaca de él: “ sus extraordinarias pretensiones intelelectuales… Los conciertos de Brahms se retrotraen en el tiempo a los conciertos de XVIII, muy superiores en seriedad de contenido y austera solidez de factura a las sinfonías de misma época. Tres son sus características:
1- Supresión de todo virtuosismo solista que busque justificación en sí mismo.
2- Tratamiento en pie de igualdad de solista y orquesta (solo y tutti)
3- Aproximación en contenido intelectual a la sinfonía.”
Alfred Brendel dice del concierto: “ Aún cuando la parte solista exige un virtuosismo fuera de lo común, en ningún momento se aprecian atisbos de espectacularidad; todo en ella es temático y su base armónica, compartida con la orquesta, le confiere ese bien merecido status de “gigante” que se ha ganado entre el resto de los conciertos por igual época.”
 http://www.audioplanet.biz/t10138p20-concierto-de-piano-n2-op-83-de-j-brahms

No hay comentarios:

Publicar un comentario