martes, 20 de octubre de 2015

LA EPOPEYA DEL ARBOL.....LIBARDO RENDON GARCIA


Contemplando la llanura
desde la cumbre verde de sus ramas
el imponente árbol
engrandece el paisaje.

Un pájaro
habitante feliz de su enramada
inicia su concierto
de gorjeos
y trinos.
El árbol
se estremece
amoroso
y bendice el arrullo
el nido
y los polluelos.
La lluvia
se desliza por sus hojas
cubriendo de diamantes
y zafiros la majestad del árbol.
Un vientecillo suave
agita los ramajes y hasta el valle cercano
llega el rumoroso diálogo
de sus verdecidas hojas.

Y
de la vida vengo.
Siendo la vida misma
preciso de la vida
y a la vida me doy.

En aquella infinita cadena de la vida
yo soy
el eslabón definitivo:

Tierra
Agua
Fuego
Aire
Ríos
Mares
se nutren de mis hojas y raíces.
Mi padre
el Sol

me entrega su energía
y yo doy al hombre
y a las bestias.
Mi madre
la Tierra
me entrega sus secretos
y todos los vivientes se nutren
de esa esencia.

Servidor soy
El más humilde de todos cuantos sirven.

Mi destino
es servir.

Y ésto te digo
¡Oh hombre!
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puedes plantarme como adorno
pero soy más que eso.

Puedes cortarme como leño
pero soy más que un leño.

Puedes modelarme como mueble
pero soy mucho más
que el más esplendoroso mueble
de los hombres.

Puedes forjarme como techo
pero soy más que un techo.

Me puedes emplear como mortaja
pero soy más que tu mortaja.
Tú y yo
siempre seremos
una hebra sutil
de la trama infinita
que
el tejedor eterno
manipuló
sabiamente
con sus manos divinas.

Hermanado contigo
a las estrellas
a la tierra
al Universo
los dos participamos de un origen común
y
un destino común.

Un día
en algún lugar del tiempo
alguien
dio la orden de partida.
Yo era apenas semilla
con al vida dormida en mis entrañas.

Después
fui un débil tallo
con dos hojitas
tiernas
que trepaba
valiente
hacia el milagro.
Conocí los inviernos
y
supe de los veranos
y
del canto de la lluvia en mis ramajes.
Cuando me inauguro la primavera,
me cubrí de botones
que el sol transfiguró
en racimo de flores
y
de frutos.

Después
fui habitado por mariposas y pájaros
y millares de insectos
diminutos
corrían por mi piel.
Hundidas mis raíces
en el limo
cohabité con la tierra
hermanado a la vida
al agua

y a la luz.

Por eso
no me tales
no me abraces
no me niegues el agua
y
en vez de destruirme
hermánate conmigo.

Hermánate conmigo
hombre incendiario
pirómano del bosque
y la pradera.
Cada vez que tu arrasas la llanura
te arrasas a ti mismo.

Hermánate conmigo
hombre de hacha afilada
de motosierra aleve.
Cada hachazo que das contra mi tronco
lo das contra ti mismo.

Hermánate conmigo
hombre de duro corazón
que me niegas las fuentes.
Cada agonía de sed
que provocas en mí
la sufrirás tú mismo.
Hermánate conmigo.

Reconcilia el origen de la vida
regresa hasta el comienzo
y
otravez
solidario
emprendamos el viaje misterioso.
Hermánate conmigo hombre
de mala entraña
predador del espíritu

Los dos somos el eslabón gemelo
de una misma cadena.
Hermánate conmigo
hombre arboricida
criminal de los bosques milenarios
y
selvas encantadas

Hermánate conmigo.
Únete a mi destino.

Porque si yo desaparezco del planeta

también desaparecerás conmigo.
http://loincontenible.blogspot.com.es/2013/04/la-epopeya-del-arbol-contemplando-la.html 

 

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