jueves, 19 de enero de 2017

MUSICA GREGORIANA RELIGIOSA MEDIEVAL

 
Tras la caída del Imperio Romano en occidente, la Iglesia se convirtió en el eje fundamental de la vida medieval. Se cree que los primitivos cantos cristianos nacieron a semejanza de los que cantaban los judíos en las sinagogas, de hecho, utilizan el hebreo, el arameo o el griego y más tarde, ya en el siglo IV y V, el latín, aunque, debido a la gran extensión del imperio,  en cada lugar se cantaba de una manera diferente. La reunificación se  llevó a cabo en tiempos del papa Gregorio Magno ( del 590 al 604) por la cual este tipo de canto recibe el nombre de Gregoriano.   
 El gregoriano es un canto monódico sin acompañamiento de instrumentos y su texto religioso, está escrito en latín. Se usaba para acompañar los oficios religiosos y la Santa Misa. Monjes y religiosos compusieron música para a hacer más solemne la liturgia. El elemento más importante es el texto, que debía ser comprendido por todos y tenía carácter de oración.
En tiempos de Carlomagno, se hizo difundir, por interés político, el carácter divino del canto gregoriano, que Dios mismo había inspirado al papa Gregorio Magno.
 La música gregoriana intenta dar sentido a las palabras latinas usando el canto a capella, es decir a una sola voz y sin instrumentos. Se canta con un ritmo libre, sin compás o sin medida, dejando al texto latino el papel  determinante para adaptar la música a las necesidades del texto. Normalmente utiliza un ámbito de séptima, octava o novena y a veces de sexta. Tampoco esta melodía tiene grandes intervalos, que en general son de tercera o cuarta. Se suele comenzar con una nota más grave, se eleva a notas más agudas según avanza la frase y se desciende a notas graves otra vez . El canto gregoriano se clasifica en Silábico: Cuando cada sílaba se corresponde con una nota. Salmódico: Sobre una misma nota recitativa aparecen muchas sílabas del texto. Neumático: Cuando cada sílaba del texto lleva dos o tres notas, y Melismático: Cuando lleva más de tres notas por sílabas.   
 Hasta el siglo IX y X, las composiciones se transmiten de forma oral y no escrita. Se empieza a escribir cuando surge la necesidad de dar a cada uno de los miembros de la comunidad una copia con idéntica melodía.

Las formas litúrgicas más importantes del gregoriano son:

1-El oficio de las horas: San Benito fija el oficio dividido en horas repartidas a lo largo del día y de la noche. Los monasterios que se fundan bajo la regla de San Benito son verdaderas escuelas de canto. Este  ciclo de horas comprende:-Maitines -Laudes -Prima -Tercia -Sexta -Nona-Vísperas. Estos cánticos podían tener forma de salmo, himno o cántico. El cántico sería igual que el himno (repetición de estrofas, con igual melodía alguna de ellas) pero proviene  directamente de la Biblia.

2-Misa: En la que hay 2 secciones bien diferenciadas: El ordinario (Parte invariable de la misa). El propio: (Parte variable de la misa) -Ordinario: Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus ,Benedictus , Agnus Dei  e Ite.

Propio: Introito (que anuncia a los fieles la entrada del sacerdote) Gradual (un canto de reflexión sobre los pasajes de las Escrituras) Tracto , (que sustituía al Gradual en los días de Penitencia) Secuencia, Ofertorio y Comunión. 
La llamada neumática, que consiste en lo siguiente: para ayudar a la memorización del canto se escriben encima de las palabras unos signos llamados neumas cuya función es doble, indicar el movimiento de la melodía y fijar por escrito los gestos del maestro. Aun reconociendo el adelanto que esta notación supone, lo cierto es que todo aquel que no conociera de antemano y de memoria el canto no podía aprenderlo por medio de los neumas, ya que éstos sólo indicaban si la melodía subía o bajaba, pero nunca precisaba los sonidos.
Así empezaron a utilizarse neumas. Sin embargo, era un sistema muy imperfecto. Primero Hucbaldo y, más tarde, Guido d’Arezzo emplearon líneas paralelas para situar los signos musicales.

Siglos después, los neumas fueron sustituidos por unos signos más claros y de forma cuadrada. Esta notación cuadrada, junto a las líneas del pentagrama, sirvió para la altura de los sonidos.
 
 Un paso adelante en este asunto supuso trazar una linea sobre las letras del canto y fijar que cada neuma colocado sobre esa linea tuviera el mismo sonido. La letra que encabezaba la linea se llamó Clave. A esta linea se la aplicaron hasta tres líneas de distintos colores y los neumas comenzaron a colocarse sobre las lineas y entre los espacios que quedaban entre ellas. Asimismo los neumas se modificaron y se llegó a la notación cuadrada.
Guido de Arezzo fue un monje benedictino, teórico musical y figura central de la música de la Edad Media junto con Hucbaldo (840 – c. 930). Perfeccionó la escritura musical con la implementación definitiva de líneas horizontales que fijaron alturas de sonido, cercano a nuestro sistema actual y acabando con la notación neumática. Finalmente, después de ensayar varios sistemas de líneas horizontales se impuso el pentagrama griego: cinco líneas. En su estancia en Arezzo, desarrolló nuevas técnicas de enseñanza, incluyendo el tetragrama (pauta musical de cuatro líneas), precursor del pentagrama, y la escala diatónica.

Guido de Arezzo es también el responsable de los nombres de las notas musicales. En la Edad Media, las notas se denominaban por medio de las primeras letras del alfabeto: A, B, C, D, E, F, G (comenzando por la actual nota la).
 
En aquella época solía cantarse un himno a san Juan el Bautista —conocido como Ut queant laxis— atribuido a Pablo el Diácono, que tenía la particularidad de que cada frase musical empezaba con una nota superior a la que antecedía.

Guido tuvo la idea de emplear la primera sílaba de cada frase para identificar las notas que con ellas se entonaban. El texto en latín de este himno rezaba así:
Ut queant laxis,                                                                             
Resonare fibris,
Mira gestorum,
Famuli tuorum,
Solve polluti,
Labii reatum,
Sancte Ioannes.

 
Guido de Arezzo denominó a este sistema de entonación solmisación (en latín, solmisatio), y más tarde se le denominó solfeo. Posteriormente, en el siglo XVII, Giovanni Battista Doni sustituyó la nota UT por DO, pues esta sílaba, por terminar en vocal, se adaptaba mejor al canto. También mucho más tarde, a finales del siglo XVI, fue introducida por Anselmo de Flandes la séptima nota, que recibió el nombre de SI (de Sancte Ioannes). Los países donde no llegaron los músicos latinos siguieron con el antiguo sistema de las letras del alfabeto, tal es el caso de los países anglosajones, Alemania, los países escandinavos, etc
 En Hispania aparece un tipo de canto llamado Liturgia Hispánica, también conocido como  mozárabe o visigodo, con una gran influencia de las comunidades judías de los siglos VII y VIII, cuando Recaredo y sus nobles visigodos se convierten al catolicismo. Estos cantos aparecen en los misales, códices  y reglas monásticas, como los que recogen las Etimologías de  San Isidoro de Sevilla. La notación es neumática y como no conocía la notación de Guido D’Arezzo, la interpretación actual es muy difícil.La mayoría de las veces los cantos se desarrollan sobre las partes fijas de la misa. ( Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus y Agnus Dei)
 
 
En el s. IX, ya empieza a usarse el canto gregoriano, que entra por el norte de la Península desde Europa.
A  partir del s. XI empezó a surgir la polifonía, el canto a varias voces. Primero solo dos, y se hizo de una manera sencilla: El organum, la voz principal cantaba gregoriano y una segunda voz, llamada voz organal, duplicaba la principal, pero la distancia de una 4ª o una 5ª, más baja.
Poco a poco las dos líneas melódicas fueron independizándose. Aparece el Motete que consistía  en una melodía gregoriana y dos  voces independientes superpuestas.
 
En el s. XI, destaca una mujer, la abadesa alemana Hildegard von Bingen, nacida de familia noble, fue instruida en música, y latín,además de salmos y cantos gregorianos. Compuso unos setenta  y ocho cantos y obras musicales,tales como Symphonía  armoniae celestium revelationum y un auto sacramental Ordo  Virtutum, además de un oratorio y un gran número de responsorios, himnos y antífonas.
 
Aparece asi el Ars antiqua y la polifonia 

En la segunda mitad de siglo XII, surge en  París un grupo de músicos que pasaron a la historia por ser los primeros autores polifónicos conocidos, Léonin y Péotin, en el entorno de la recién construida catedral.Las composiciones de todos ellos son conocidos como la música “de la Escuela de Notre Dame”, y los clasificamos dentro de lo que hemos denominado  ars antiqua.
Dentro de ésta, hay piezas polifónicas:
  • -Organum: Se desarrolla y evoluciona. Organa a cuatro voces, que se mueven con mayor libertad.
  • -Motete: dos o tres voces, cada una de las cuales canta un texto distinto y tiene un ritmo también diferente
  • -Conductus:-Doble: Tenor y duplum
  • -A tres voces: Tenor, motelus, y triplum
  • -A cuatro voces: Motete triple
Esta polifonía se extiende tan rápidamente que  encontrar una sistema de notación, que fijarán Pierre de la Croix y Francon de Colonia y que consistiría en dar a cada nota un valor fijo y así cuando se superponen dos o más voces, de manera que coinciden.
Se conoce con el nombre de Ars nova a la época que se desarrolló a lo largo del siglo XIV. Fue Philippe de Vitry compositor y teórico musical que escribió un tratado titulado Ars nova, quien dio nombre a este tipo de música.
 
Con el Ars nova la polifonía medieval llega a su máxima perfección. Guillaume de Machaut fue uno de sus más destacados compositores. Vitry y otros músicos expusieron nuevas teorías en torno al ritmo, contra las que reaccionaron violentamente los músicos más consevadores.
https://csociales.wordpress.com/2011/10/08/la-musica-en-la-edad-media-gregoriano/ 
https://www.youtube.com/watch?v=O91aabHmKRY
 

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