viernes, 27 de noviembre de 2015

ZARZUELA "LA DEL SOTO DEL PARRAL".....REVERENCIANO SOUTULLO OTERO Y JUAN VERT


Fue tal el éxito conseguido que a partir del 15 de diciembre se representó además en el teatro Apolo por la compañía de Selica Pérez Carpio. La dedicatoria del libreto rezaba “A Segovia, recia tierra castellana en cuya tradicional hidalguía y pintorescas costumbres hallaron ambiente para esta zarzuela, los Autores” prueba clara del deseo de los compositores y libretistas de situarnos en un costumbrismo no exento de verismo; todo ello unido a la inspiración y a la elegancia y/o bravura que se espera de las voces, hacen de esta zarzuela una de las más importantes de la época contemporánea, y así ha calado en la gente, incluso la ajena a nuestro género, que la identifica como un prototipo de la zarzuela gracias sobre todo a su más famoso número el “Donde estarán nuestros mozos”.

Por cierto que de un debate habido en el Foro Nueva Zarzuela sobre esta obra, resulta que la famosa romanza “Bella enamorada” de los mismos autores, se diseñó para esta obra y no para EL ULTIMO ROMANTICO en donde finalmente quedó ubicada, debido al veto que le puso Emilio Sagi-Barba al parecer celoso del protagonismo que esa pieza le concedía al tenor en detrimento de su personaje. También es posible que dicha romanza hubiera tenido cabida anteriormente en el estreno de EL AMA DEL BATAN, que pudo ser el título primitivo de la zarzuela que luego se llamó LA DEL SOTO DEL PARRAL.


Los compositores 

Reveriano Soutullo Otero nació en Puenteareas (Pontevedra) el 11 de julio de 1880 y murió en Madrid el 29 de octubre de 1932. Desde niño mostró grandes disposiciones para la música recibiendo sus primeras lecciones de su padre Director de la Banda de Redondela, a los 14 años dirigía el Orfeón de Tuy al que llevó a ser uno de los mejores de Galicia y desde 1896 a 1900 fue cornetín solista en el Regimiento Murcia de Vigo, hasta que en 1902 marcha a Madrid y se matricula en el Conservatorio en donde en 1903 obtiene el primer premio de armonía y en 1907 el primer premio extraordinario de composición. Al terminar la carrera fue pensionado por el Ayuntamiento de Vigo para perfeccionar sus estudios en Italia, Francia y Alemania, en cuya etapa escribió una opera LA DEVOCION DE LA CRUZ, sobre la obra de Calderón de la Barca y la suite para orquesta VIGO ejecutada con éxito en el Teatro Real. En 1907 empieza a estrenar en Madrid, sin éxitos fulgurantes, como tampoco en la época en que, según fuentes (para mi no muy convincentes) de que se hace eco el Diccionario de la Zarzuela, colaboró con Luna instrumentando partituras, concretamente le atribuyen la autoría de la canción española de EL NIÑO JUDIO
Juan Vert Carbonell nació en Carcagente (según el Espasa, en Onteniente) el 22 de abril de 1890 y murió en Madrid el 16 de febrero de 1931. Empezó a estudiar música siendo muy niño con su padre Juan Bautista, se trasladó a Onteniente donde continúa sus estudios con Enrique Casanova, Director de la Banda y organista de su iglesia parroquial. Pasando luego al Conservatorio de Valencia, siendo alumno predilecto de Emilio Vega director de la Banda Municipal de Valencia, que, al ser nombrado Director de la de Alabarderos en Madrid, sustituyendo a Bartolomé Pérez Casas, tiró de Juan Vert para la capital haciéndole ingresar en el Conservatorio donde logró el premio de honor de armonía y composición.
La unión de estos dos músicos (1919-1931) fue mucho más allá de una colaboración, pues según Soutullo “Vert hacía sus números y yo los míos y después nos preocupábamos de darles unidad. Entre Juan y yo había una compenetración tan grande que los números suyos parecían hechos por mí y viceversa. En lo referente a orquestación nos ocurrieron cosas graciosas. Este schotis, decía la gente, está orquestado por Fulano y la melodía es del otro, pues era al revés…… Vert orquestaba formidablemente”.



Sinopsis 

La acción de LA DEL SOTO DEL PARRAL transcurre en una finca segoviana a mediados del siglo XIX. Son sus principales personajes: Aurora y Germán, matrimonio de labradores a los que el dueño de la finca al morir les había dejado ésta en usufructo, y Miguel, hijo del dueño. Miguel está prometido a Angela, una moza del pueblo con la que su padre había tenido amores. Estos amores sólo eran conocidos por Germán, a quien se los reveló el padre de Miguel en su lecho de muerte, obligándole bajo juramento a no revelarlo jamás. Naturalmente Germán no ve con buenos ojos el noviazgo de Miguel con Angela y trata por todos los medios de impedir esa boda, siempre sin revelar su secreto. Esta situación produce recelos en Aurora, la mujer de Germán, que a consecuencia de una cita de éste con Angela cree que su marido está enamorado de ésta. Miguel, por otra parte, cree que su amigo Germán le traiciona con su novia, y entre todos existe una violenta tensión. Así las cosas interviene en el drama el tío Prudencio, un viejo romancero, pintoresco tipo muy frecuente en los antiguos lares castellanos, que trata de sacar partido de la situación para componer una de sus historias, enredando él mismo a los personajes en una intriga que consiste en concertar una cita de Germán con Angela y advertir a Miguel de esta cita para que acuda a sorprenderlos. Pero no contaba con la verdad, y esta es que, al afear Germán a Angela su conducta, Miguel se entera de todo y Germán se reconcilia con Aurora, mientras Angela se ve abandonada. Paralelamente a esta trama principal, se desarrollan otros sucedidos protagonizados por los novios Damián y Catalina pareja cómica que da la consabida réplica a la parte seria y finalmente tiene mucha importancia el entorno popular y regionalista que subyace en diversas fases de la acción, como en la “consulta” en que el tío Sabino, curandero, aconseja a las mozas como curar sus males o en la ronda de enamorados. 

Como suele ocurrir, demasiado frecuentemente por desgracia, en nuestra querida zarzuela, la música está muy por encima del libreto, y los compenetrados compositores plasman en esta obra todo su saber para lograr, al entender de muchos, su mejor partitura, en que es difícil destacar un número sobre otro, ya sea serio, cómico o de raíz popular, y así oímos al coro mixto en su primera intervención “Voz de la campana” seguida de la jota “seca” cantada por Germán “No hay en tierras de Segovia” para tras otra intervención del coro de mozos “Contentos de la cosecha” dar paso a la brillante romanza del protagonista “Ya mis horas felices”. El graciosísimo dúo cómico de Catalina y Damián “Que soy la más linda de todas las mozas” sirve de pórtico a la ronda de enamorados “Donde estarán nuestros mozos” el número más famoso de esta obra y de los más conocidos de todo el género. La tensión crece con el soberbio dúo de Aurora y Miguel “Mintió su cariño” y con el de Aurora y Germán “Ten pena de mis dolores…..Mi cariño verdadero”, y para aliviarlo en medio de ambos se intercala “¿A la consulta se puede entrar?” cantado por el tío Sabino y el coro femenino, inspirado número que merece el merecido calificativo de “pequeña delicia” por parte de Juan Arnau. Llegamos a la cúspide dramática, que algunos consideran de influencia verista, en el concertante “¿Qué buscas, qué quieres de mi?” que en realidad es un terceto cantado por Aurora, Miguel y Germán en mitad del cual se incrusta una intervención del coro y personajes cómicos. La obra termina con la reaparición del folklore mediante la utilización de la dulzaina y el tamboril y una copla de raíz popular “En la cumbre nace el agua” cantada por Aurora. 
http://lazarzuela.webcindario.com/RES/r_sotoparral.htm


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