domingo, 17 de enero de 2016

DIONISIO RIDRUEJO...A UN PINO



Pino esbelto y tranquilo,

soledad de la tarde,
tan concreto en la libre
desolación del aire,
tan alto cuando todo
se confunde y abate
y huye el sol a tu copa
tibio y agonizante.



Cómo me fortalece
la paz de tu combate,
ascensión sin fatiga,
raíz honda y constante.



Tu majestad envuelve
el cielo sin celaje
y en tu recio sosiego
la tierra se complace.



Mis ojos educados
en tu sediento mástil
ascienden y divisan
la soledad más ágil,
mientras sueña el silencio
sin astros y sin aves
como el solo decoro
de tu verde ramaje.



Pino esbelto y tranquilo,
tu soledad te guarde,
y consagre la mía
desunida y errante,
segada de su tierra,
extraña de su aire,
cuando aún es oro virgen
la cumbre de la tarde
y tú clamas e invocas
el tiempo de mi carne
y otro vuelo sin tiempo
que se sueña y se hace.


http://www.poemas-del-alma.com/dionisio-ridruejo-a-un-pino.htm




No hay comentarios:

Publicar un comentario