miércoles, 13 de enero de 2016

ROLAND PETIT..."LE LOUP" Y "LE RENDEZ VOUS"



Recordando el nacimiento de Roland Petit el 13 de enero de 1924,el cual es, junto a Maurice Béjart, el coreógrafo francés por excelencia. Y precisamente de entre los dos, Petit consiguió el premio de tener un teatro residente dentro de Francia (Primero dentro de los Ballets des Champs Elyssées y actualmente en el Ballet de Marsella), lo cual le sitúa junto a Sergei Lifar como formador del repertorio hecho ‘por y para’ franceses ( a pesar de los orígenes ucranianos de Lifar, la mayor parte de sus carreras se desarrollo en Francia).
Petit nació el 13 de febrero de 1924 en Villemoble, dentro de una familia de origen italiano que no tardaría en  relacionarse con el mundo del ballet clásico. Su madre, Rose Repetto, estilista y costurera, será en 1947 la fundadora de la marca de zapatillas de danza Repetto, por influencia de su hijo.
Con 8 años, Roland Petit entra en la escuela de la Opera de Paris y tras graduarse en 1940 entra en la compañía, que entonces dirigía Sergei Lifar. Su primer contrato será como segunda cuadrilla, el rango mas bajo de la compañía.
Pero desde el principio de su carrera, Petit siente el impulso de coreografiar, y el encuentro con  Janine Charrat (bailarina y coreógrafa francesa ) en 1941 será su despegue. Un año después presenta sus primeras piezas, como el paso a dos “Paul et Virginie”. Petit se desmarca desde el principio con sus colaboraciones con los mas granado de la vida cultural de Paris, como Jean Cocteau, Marie Laurencin, o Christian Bérard, que firman los vestuarios de estas primeras obras.
En 1943, Petit será promovido al rango de Grand Sujet, pero poco después abandonara la Opera llevándose consigo a la joven promesa de la compañía, Zizi Jeanmarie.
Inspirado por las « Soirées de la danse » del teatro Sarah Bernhardt (en honor de la popular actriz de principios del siglo XX), donde aparecían personalidades como Nina Vyroubova y Jean Babilée (que terminaría siendo muso de Petit), Petit crea junto a Janina Charrat en 1945 los Ballets des Champs-Élysées. En octubre de ese mismo año, la compañía entra como residente al teatro des Champs-Élysées.
Precisamente, no es extraña la elección de los Champs-Élysées para albergar una compañía de ballet clásico con intenciones revolucionarias. Este teatro art-deco a las orillas del Sena ya había visto en 1913 de “La Consagración de la primavera”, con musica de Stravinsky y coreografía de Nijinsy, que dio lugar a una de las revueltas mas famosas del mundo de la escena.
El padre de Petit se convierte en el primer mecenas de la compañía, pero muy pronto Petit se encuentra bajo la protección de Boris Kochno. Kochno había sido libretista y colaborador de Sergei Diaghilev, y cofundador y colaborador de los Ballets Rusos de Montecarlo ( como un intento de resucitar la labor de los Ballets Rusos de Diaghilev).
En los 8 años que Petit permanece en la compañía,  crea ballets como “Déjeuner sur l’herbe”, “Les Amours de Jupiter”, “Le Bal des blanchisseuses”, “la Fiancée du Diable”, “Le Rendez-vous” y ”Les Forains “.  Pero su obra mas representativa de este periodo será “Le Jeune homme et la mort”, creada en 1946 con libreto de Jean Cocteau y decorados de Georges Wakhevich para Zizi Jeanmarie y Jean Babilée en los roles principales.
En 1948, en desacuerdo con la dirección, Petit abandona los Ballets des Champs-Élysées y funda en el teatro de Marigny “Les Ballets de Paris-Roland Petit”. Dos de las obras principales de este periodo serán, “Les Demoiselles de la Nuit”, que crea para una joven Margot Fonteyn y “Carmen” creada para Zizi Jeanmarie para la presentación de la compañía en Londres.
Como Balanchine, Robbins y otros coreógrafos de la época, Petit partirá a Hollywood donde realizara coreografías para musicales, sobretodo llevado por los gustos de revista y cine de Zizi Jeanmarie (con la que contraerá matrimonio en 1954). Pero Petit no se encuentra satisfecho en Hollywood, y vuelve a Paris donde crea “Le Loup” y “Deuil en vingt-quatre heures”. A pesar de todo, Petit volverá a Hollywood otra vez, y crea las coreografías de “La zapatilla de cristal” con Leslie Caron y “Daddy Long Legs” con Fred Astaire y Leslie Caron y “Anything Goes” (con Zizi Jeanmaire y Bing Crosby).
A mediados de los 60, Roland Petit crea “Notre Dame de Paris” y “Adages y Variations” para el Ballet de la Opera de Paris. Además, ese año volverá a colaborar con  el teatro Champs-Élysées y con Margot Fonteyn y Rudolph Nureyev en el Royal Ballet de Londres.
En 1972 Roland Petit es nombrado director de los Ballets de Marsella, donde Dominique Khalfouni, Altinaï Assylmouratova y en los noventa Lucia Lacarra, se convertirán en sus principales estrellas. A finales de los noventa, Petit decide abandonar la compañía, y descontento con la elección de Marie Pietragalla como sucesora, retira sus ballets del repertorio de la compañía.
Durante esta última década, Petit ha colaborado asiduamente con el Asami Maki Ballet Tokyo, para los que ha realizado obras con la música de Pink Floyd o Duke Ellington y ha montado sus ballets para distintas compañías. Esta temporada, Roland Petit ha estado detrás de la reposición de “Le Jeunne Homme et la Mort” para las estrellas del ballet Bolchoi, Svetlanna Zakharova e Ivan Vasilyev.

“Le Loup”

El ballet comienza en un pueblo idealizado. Un mago y su asistente están entreteniendo a la multitud del pueblo vecino. La asistente, una bella gitana, baila entre la gente y escoge a un hombre, cuya cabeza el mago transforma en la de un burro y después devuelve a su forma natural, para fascinación del pueblo.
La procesión de una boda aparece en escena y el novio, encaprichado de la belleza de la gitana, permite al mago que repita su truco con él. El mago transforma brevemente su cabeza por aquella de un lobo, lo cual horroriza a la multitud y abandona la escena. El novio, obsesionado por la gitana, vuelve para bailar con ella, pero esta termina rechazándole y pide al mago que cambie su alma por la de un lobo.
La novia vuelve a buscar al novio, pero es engañada para que se lleve al lobo. Al principio ella esta aterrorizada cuando descubre su error, pero termina sintiendo pena por el lobo y lo domestica.

Pero cuando el resto del pueblo se entera de lo que ha ocurrido se escandalizan e insisten a que el mago arregle la situación. La novia se siente aliviada de volver a ver al novio en forma humana, pero lo rechaza al darse cuenta de que se ha enamorado del lobo, y parte con él, pero la multitud no lo comprende y sale con estacas a “salvarla”. El lobo es apuñalado, y cuando ella intenta intervenir es alcanzada también, muriendo ambos en un abrazo. Los aldeanos se llevan el cuerpo de la mujer en procesión, mientras que alguien arrastra el cuerpo del lobo.Veamos su final.


“Le rendez-vous”
Primera Escena.
La obra comienza por delante del telón de Picasso, con un acordeonista y un cantante que cruza el escenario  tarareando una melodía típicamente francesa.
El telón se abre en un barrio de mala muerte de Paris. Bajo la luz de la luna, una florista, un repartidor de panfletos, un jorobado y diversas parejas van por la calle. El acordeonista y el cantante vuelven a escena para dedicar una canción a una joven pareja. La canción tiene la misma melodía que al principio, pero la letra esta tomada de un poema de Jacques Prévert, “Les enfants qui s’aiment” (los niños que se aman). El hombre joven aparece bailando con su chaqueta gris entre la multitud.




Segunda escena
A pesar de que el resto de paseantes termina rechazando al jorobado por repulsa, el hombre joven se hace amigo de él y bailan juntos. El jorobado sale de escena y el hombre joven sufre un cambio de humor. El Destino aparece de entre las sombras amenazantemente. El hombre joven asustado intenta negociar con él pero no consigue nada seguro de él. Después, le pide una compañera femenina y el Destino responde amenazándole con una cuchilla en la garganta, pero termina guardándola en el bolsillo de la camisa del hombre.





Tercera escena.
El hombre joven y el jorobado regresan a escena bailando después de haber estado bebiendo. Entra una mujer, (denominada “La mujer mas bella del mundo”) vestida con traje de noche negro y tacones. Ella y el hombre joven bailan, pero cuando termina el paso a dos, ella le raja la garganta con la cuchilla de afeitar.




Análisis

En la dramaturgia, “Le Rendez-Vous” comparte momentos con “Le Jeune Homme et la mort”, quizá una de las obras mas populares de Roland Petit. En ambos tenemos a un personaje femenino que termina costándole la vida al masculino. En “Le Rendez-vous” se trata de una mujer de una belleza mortífera, mientras que en “Le Jeune Homme et la mort” ella termina siendo directamente la muerte.
También a nivel de vestuario, las dos mujeres son muy similares. Ambas llevan una peluca negra muy parecida, y vestidos hasta la rodilla similares. Esta estética capilar es compartida por muchas de las mujeres de las obras de Petit, ya que Zizi Jeanmarie, su musa, creo tendencia con su corte de pelo ligeramente garconette.
Sin embargo, podríamos decir que el personaje de la muerte aparece mas señalado. Tradicionalmente en el mundo del teatro, desde “El enfermo imaginario” de Molière, se considera mala suerte llevar ropas amarillas en escena, así que vestir así a un personaje puede señalar su carácter trágico. Además, el hecho de llevar zapatillas de punta y guantes (negros) la hace parecer mas  distante del mundo real. La mujer de “Le Rendez-vous” es mas femenina con sus zapatos de tacón,  y tan solo la atmosfera alredor nos hace presuponer que algo malo puede ocurrir.
Sin embargo, la protagonista de “Le Loup” pertenece a la tipología de personajes femeninos sacrificados. Si queremos buscar a una “femme fatale” capaz de poner en riesgo a los hombres tenemos que elegir al personaje solista de la gitana.
Con la novia entramos en el modelo absolutamente clásico  de “La Bella y la Bestia”. Este modelo de “Animal o monstruo como novio o amante” forma parte de la tipología dramática de la tradición de los cuentos de hadas. Existe todo un sistema clasificatorio conocido como Aarne-Thompson  (desarrollado por el finlandés Antti Aarne y ampliado por el americano Stith Thompson) dedicado a documentar la morfología común de  los cuentos de tradición oral europea.
Pero es mas bien el personaje del lobo quien lleva el peso dramático de la pieza. A pesar de que como he mencionado, las historias entre mujeres y animales son comunes en la tradición folclórica europea ( apareciendo ya en la mitología griega, como el mito de Zeus que secuestra y seduce convertido en toro a Europa), normalmente, dentro de la tradición del ballet clásico, el animal es femenino. Tenemos el caso del Pájaro Azul y la princesa Florine que aparecen brevemente dentro de los divertimentos del ultimo acto de “La Bella durmiente”, pero lo mas habitual son los pájaros, como la dualidad Odette/Odile de “El lago de los cisnes”, o en “El Pájaro de fuego”. Si añadimos a los espíritus en  la categoría de monstruos, también tenemos el caso masculino de “El espíritu de la rosa”, pero otra vez, existen muchos mas ejemplos femeninos en el segundo acto de “Giselle”, “La sílfide” o “Ondine”, entre otros.
Pero, aunque el lobo sea fuerte y fiero, es también domado por la mujer (mediante una seducción mucho mas amorosa que sensual), por lo que se encuentra tan desvalido como el hombre joven de “Les Rendez-vous”, y ambos terminaran muriendo por esa relación (aunque la novia muere junto con el lobo en lugar de ser la causante).
El hombre joven de “Le Rendez-vous” tiene al jorobado como personaje de apoyo, algo que no aparece para el lobo. Pero se puede establecer un pequeño paralelismo entre el personaje del Destino y el Novio, puesto que son ambos, el Destino con su poder supranatural y el Novio con sus escarceos con la gitana, los que desencadenan el final de los personajes principales.
El propio Petit describe la atmosfera de “Le rendez-vous” como un tenebrismo germánico dentro de una atmosfera parisina (de pretensiones mas realistas como es el caso de “Le Jeune Homme et la Mort”), mientras que “Le Loup”, funciona bajo una lógica de cuento de hadas. La atmosfera es mucho mas etérea desde el principio, en el que los aldeanos se balancean a media luz como si fueran juncos.
Como toda obra escénica en la que se introduce el elemento mágico, toda la lógica narrativa depende de la aceptación de ese elemento por parte de los personajes y del publico, que se enternece con la admiración de la pobre novia por el lobo.

Coreografía

Dentro del estilo, “Le rendez-vous” resulta una obra mucho mas rompedora que “Le Loup”, por eso dentro de este trabajo la categorizo como un intento de crear una producción genuinamente francesa.
Como se pudo ver con la controversia contra la labor de Rudolph Nureyev en la Opera de Paris, Petit se considera a si mismo como un productor del repertorio francés. Entonces, como director del Ballet Nacional de Marsella declararía: “ Cuando un país tiene a dos hombres como Maurice (Béjart) y yo, debería ser posible ofrecernos todas las posibilidades para decidir nosotros mismos lo que pensamos que seria mejor para la danza francesa, en lugar de dirigirse casi siempre a los extranjeros que a menudo conocen mal nuestra danza y la critican fácilmente”.
Coreográficamente, al igual que estéticamente, “Le Loup” recuerda a las producciones de los Ballets Rusos. Aunque los movimientos no son del todo clásicos (optando por la habitual yuxtaposición de líneas del neoclásico), todo el cuerpo de baile aparece en puntas, y su uso es mucho mas tradicional y menos figurativo que en otras obras de Petit como Clavigo. El elemento folklórico (al fin y al cabo el cuerpo de baile es un pueblo, y aparecen gitanos) esta sin embargo bastante estilizado, y no vemos la gestualidad típica de las danzas de carácter. Los paso a dos de la novia y el lobo no presentan un estilo destacadamente acrobático, como es el caso tradicional de las coreografías de Kenneth Macmillan.
De hecho, aunque realmente no comparten rasgos en el terreno puramente coreográfico, “Le Loup” puede recordar discretamente al colorismo ruso primitivo de  “La Consagración de la primavera” de Nijinsky .
Mencionadas antes las similaridades dramáticas de “Le Rendez-vous”   y “Le Jeune Homme et la Mort”, “Le Rendez-vous” da un paso mas hacia el realismo en la utilización del cuerpo de baile. En lugar de tener una multitud marco, no excesivamente diferenciada (como en “Le Loup”), Petit utiliza un cuerpo de baile muy limitado en número, pero sin embargo muy personalizado. No aparecerá ninguna zapatilla de punta en toda la obra, y las posiciones son mucho mas libres, hasta cuando el cuerpo de baile se mueve a ritmo de vals (en parejas). El protagonista tampoco tiene variaciones al estilo clásico (con el resto de la escena parándose durante su solo), sino que interviene solo para algunos compases, para dar la sensación de improvisación estilo jazz. Su compañero jorobado tiene de hecho, más intervenciones cómo solista.
La protagonista femenina de “Le Rendez-vous”   pasa menos tiempo en escena (apenas unos 8 minutos) que la de “Le Jeune Homme et la Mort”, y sus movimientos son menos expansivos. Ninguna de las dos tiene una variación en el sentido estricto de la palabra, pero la muerte de le Jeune Homme recorre más la escena en sus desplazamientos individuales.
Los paso a dos de ambos ballets incluyen posiciones entrelazadas, de una sexualidad agresiva y depredadora, aunque algo robótica por parte de las mujeres. Cuando la pareja está separada, el hombre joven si danza, pero ella se limita a andar amenazadoramente hacia él, avanzando hacia el final dramático.
Estos dos ballets, no son de los más representados de Roland Petit, asi que son dificiles de encontrar.De ahi que no sean todo lo representativo de su arte.
Alguna de las fotografías vienen del blog francés, reves impromptus: http://syltren.blogspot.com/

http://balletomanos.com/2011/07/11/del-colorismo-ruso-al-estilismo-frances-estudio-comparado-de-roland-petit/

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