lunes, 29 de febrero de 2016

GUILLERMO PRIETO...DECIMAS GLOSADAS


Pajarito corpulento,
Préstame tu medecina
Para curarme una espina

Que tengo en el pensamiento,
Que es traidora y me lastima.
Es de muerte la aparencia
Al dicir del hado esquivo;
Pero está enterrado vivo
Quien sufre males de ausencia.
¿cómo hacerle resistencia
a la juerza del tormento?
Voy a remontarme al viento
Para que tú con decoro
Digas a mi bien que lloro,
Pajarito corpulento.
Dile que voy tentalenando
En lo oscuro de mi vida,
Porque es como luz perdida 
El bien por que estoy penando.
Di que me estoy redibando
Por su hermosura devina, 
Y, si la mirares fina,
Pon mi ruego de por medio, 
Y dí: "Tú eres su remedio;
Préstame tu medecina."
El presil tiene sus flores
Y el manantial sus frescuras,
Y yo todas mis venturas y sus alegres amores
Hoy me punzan los dolores
Con terquedá tan indiana,
Que no puedo estar ansina.
Aigre, tierra, mar y cielo,
¿quién quire darme un consuelo
para curarme una espina?
Es la deidad que yo adoro,
Es mi calandria amorosa,
Mi lluvia de hojas de rosa
Y mi campanita de oro.
Hoy su perdido tesoro
Me tiene como en el viento,
Sin abrigo, sin asiento:
Su recuerdo de ternura
Es como una sepultura
Que tengo en el pensamiento.
Es mirar la que era fuente
Hoyo espantable y vacío;
Es ver cómo mató el frío
La mata airosa y potente;
Es un sentir redepente
A la muerte que se arrima,
Es que tiene mi alma encima
Una fantasma hechicera
Que me sigue adonde quiera,
Que es traidora y me lastima.

http://www.buscapoemas.net/poema/D%C3%A9cimas-Glosadas/Guillermo-Prieto/6803.htm

viernes, 26 de febrero de 2016

PABLO NERUDA...SONETO LXIV



De tanto amor mi vida se tiñó de violeta
y fui de rumbo en rumbo como las aves ciegas

hasta llegar a tu ventana, amiga mía:

tú sentiste un rumor de corazón quebrado

y allí de la tinieblas me levanté a tu pecho,

sin ser y sin saber fui a la torre del trigo,

surgí para vivir entre tus manos,

me levanté del mar a tu alegría.

Nadie puede contar lo que te debo, es lúcido

lo que te debo, amor, y es como una raíz

natal de Araucanía, lo que te debo, amada.

Es sin duda estrellado todo lo que te debo,

lo que te debo es como el pozo de una zona silvestre

en donde guardó el tiempo relámpagos errantes...


http://www.ciudadseva.com/textos/poesia/ha/neruda/100sone/64.htm



VICTOR HUGO....ÉPOCA DE SIEMBRA



Es la hora solemne del crepúsculo.

Bajo la parra del portal sentado,

miro el fulgor postrero que iluminal
los últimos afanes del trabajo.

En la tierra, que tornan renegrida
la sombra nocturnal y el corvo arado,
conmovido contemplo a un achacoso
sembrador que a los surcos lanza el grano.

Sobre el mudo horizonte se destaca
el escueto perfil de aquel anciano,
que deja ver, al rayo del poniente,
sombra en sus ojos y en su cuerpo harapos.

Y siento, al ver cuál lanza la futura
mies bendecida entre los surcos anchos,
la fe, la fe profunda que él abriga
en el útil transcurso de los años.

Recorre la llanura ilimitada,
pasa, vuelve, prosigue. Los puñados
lanza, y torna a lanzar, de la simiente
entre la vaga oscuridad del llano.

Y yo, mudo testigo, lo contemplo
y medito a la vez... La noche en tanto
confunde, al empañar los horizontes,
la negra tierra con el negro espacio.

Y parece que el viejo pensativo,
al extender con majestad la mano,
arroja al infinito la semilla
que en el surco del cielo son los astros.


http://poemasenfrances.blogspot.com.es/2005_09_01_archive.html




SILVINA OCAMPO...A VECES TE CONTEMPLO EN UNA RAMA


A veces te contemplo en una rama,
en una forma, a veces horrorosa,
en la noche, en el barro, en cualquier cosa,

mi corazón entero arde en tu llama.


Y sé que el cielo entre tus labios me ama,
que el aire forma tu perfil de diosa
de oro y de piedra, sola y orgullosa,
que nadie existirá si no te llama.

Entre tus manos quedaré indefensa,
no viviré si no es para buscarte
y cruzaré el dolor para adorarte,

pues siempre me darás tu recompensa,
que es mucho más de lo que te he pedido
y casi todo lo que habré querido.

http://www.ciudadseva.com/textos/poesia/ha/ocampo/a_veces_te_contemplo.htm

jueves, 25 de febrero de 2016

ERNESTINA DE CHAMPOURCIN...TE ESPERARÉ EN LA CURVA DEL CIELO



Te esperaré apoyada en la curva del cielo
y todas las estrellas abrirán para verte
sus ojos conmovidos.
Te esperaré desnuda.
Seis túnicas de luz resbalando ante ti
deshojarán el ámbar moreno de mis hombros.
Nadie podrá mirarme sin que azote sus párpados
un látigo de niebla.
Sólo tú lograrás ceñir en tus pupilas
mi sien alucinada
y mis manos que ofrecen su cáliz entreabierto
a todo lo inasible.
Te esperaré encendida.
Mi antorcha despejando la noche de tus labios
libertará por fin tu esencia creadora.
¡Ven a fundirte en mí!
El agua de mis besos, ungiéndote, dirá
tu verdadero nombre.

http://amediavoz.com/champourcin.htm#AMOR



miércoles, 24 de febrero de 2016

PABLO NERUDA...BARCAROLA


SI solamente me tocaras el corazón,
si solamente pusieras tu boca en mi corazón,
tu fina boca, tus dientes,
si pusieras tu lengua como una flecha roja
allí donde mi corazón polvoriento golpea,
si soplaras en mi corazón, cerca del mar, llorando,
sonaría con un ruido oscuro, con sonido de ruedas de tren con sueño,
como aguas vacilantes,
como el otoño en hojas,
como sangre,
con un ruido de llamas húmedas quemando el cielo,
sonando como sueños o ramas o lluvias,
o bocinas de puerto triste,
si tú soplaras en mi corazón cerca del mar,
como un fantasma blanco,
al borde de la espuma,
en mitad del viento,
como un fantasma desencadenado, a la orilla del mar, llorando.
Como ausencia extendida, como campana súbita,
el mar reparte el sonido del corazón,
lloviendo, atardeciendo, en una costa sola:
la noche cae sin duda,
y su lúgubre azul de estandarte en naufragio
se puebla de planetas de plata enronquecida.
Y suena el corazón como un caracol agrio,
llama, oh mar, oh lamento, oh derretido espanto
esparcido en desgracias y olas desvencijadas:
de lo sonoro el mar acusa
sus sombras recostadas, sus amapolas verdes.
Si existieras de pronto, en una costa lúgubre,
rodeada por el día muerto,
frente a una nueva noche,
llena de olas,
y soplaras en mi corazón de miedo frío,
soplaras en la sangre sola de mi corazón,
soplaras en su movimiento de paloma con llamas,
sonarían sus negras sílabas de sangre,
crecerían sus incesantes aguas rojas,
y sonaría, sonaría a sombras,
sonaría como la muerte,
llamaría como un tubo lleno de viento o llanto,
o una botella echando espanto a borbotones.
Así es, y los relámpagos cubrirían tus trenzas
y la lluvia entraría por tus ojos abiertos
a preparar el llanto que sordamente encierras,
y las alas negras del mar girarían en torno
de ti, con grandes garras, y graznidos, y vuelos.
Quieres ser el fantasma que sople, solitario,
cerca del mar su estéril, triste instrumento?
Si solamente llamaras,
su prolongado son, su maléfico pito,
su orden de olas heridas,
alguien vendría acaso,
alguien vendría,
desde las cimas de las islas, desde el fondo rojo del mar,
alguien vendría, alguien vendría.
Alguien vendría, sopla con furia,
que suene como sirena de barco roto,
como lamento,
como un relincho en medio de la espuma y la sangre,
como un agua feroz mordiéndose y sonando.
En la estación marina
su caracol de sombra circula como un grito,
los pájaros del mar lo desestiman y huyen,
sus listas de sonido, sus lúgubres barrotes
se levantan a orillas del océano solo.


http://www.neruda.uchile.cl/obra/obraresidencia2b.html



                                                 

LEONARD BERNSTEIN........ SINFONIA Nº 3 (KADDISH)




La “Sinfonía Nº 3”  (Kaddish) fue terminada en 1963 poco después del asesinato del Presidente John Fitzgerald Kennedy ocurrido el 22 de noviembre de dicho año, mientras la estaba orquestando. La obra había sido encargada conjuntamente por la Koussevitzky Music Foundation y la Boston Symphony Orchestra. Pero se estrenó el 10 de diciembre de 1963 en Tel Aviv a la memoria del Presidente Kennedy, a quién dedicó la obra. La interpretó la Orquesta Filarmónica de Israel, con la mezzo-soprano Jennie Tourel, coros y la actriz Hanna Rovina en el papel de recitador, todos dirigidos por su compositor.
El estreno en los Estados Unidos lo realizó la Boston Symphony el 10 de enero de 1964, con Jennie Tourel, el New England Conservatory Chorus y Felicia Montealegre, la mujer de Bernstein como recitador, dirigidos por Charles Munch. Durante los catorce años siguientes a su estreno Bernstein modificó repetidas veces la obra hasta su versión final estrenada el 25 de agosto de 1977 en Mainz, interpretada por la Orquesta Filarmónica de Israel, con la soprano Montserrat Caballé, el Wiener Jeunesse-Chor, los Wiener Sängerknaben y Michael Wager como recitador, dirigidos por Leonard Bernstein, en ocasión de los 500 años de la Universidad de Mainz.
La obra está orquestada para un gran conjunto, con una extensa sección de percusión, recitador, soprano y coros. Dividida en siete secciones unidas en tres movimientos, está basada en dos aspectos del judaísmo. El Kaddish que significa santificación, una plegaria recitada en los servicios religiosos de las sinagogas y en el diálogo entre el hombre y Dios.
Los cantos usados en los tres Kaddish están escritos en arameo, la lengua empleada en Israel en el periodo anterior a la destrucción del segundo templo. Los textos de los recitados son obra del propio compositor.
El primer movimiento, comprende dos secciones. La primera, adagio, lleva el título Invocation. El texto es recitado, introduciendo la orquesta los principales motivos de la obra. Los graves acontecimientos que ocurren en el mundo hacen necesario el diálogo con Dios.
La segunda, l’istesso tempo, allegro molto, se titula Kaddish 1. En ella aparece el coro cantando suavemente, transformándose bruscamente en un violento allegro. Es una oración de alabanza y santificación. Ritmos hebraicos aparecen en la música mientras el coro canta con una contenida rabia, como un reproche. Finalmente el narrador pide a Dios que ponga orden en la tierra, que establezca la paz entre los hombres. Vigorosos Amens del coro cierran el movimiento.
El segundo movimiento también comprende dos secciones. La primera, di nuovo adagio, lleva el título Din-Torah, que significa juicio según la ley divina. El recitador lanza una serie de acusaciones contra Dios, recriminándole el abandono de sus siervos. La orquesta con participación de la percusión, entra con nuevos motivos atonales, en el punto más álgido de la discusión. La música se desarrolla mediante cierta influencia del jazz, hasta llegar a una sección grotesca que contiene Amens angustiados del coro, conduciéndonos a una cadencia con un grito de desesperación cantado por partes divididas del coro. Finalmente el narrador pide perdón a Dios, pero reprochándole su conducta.
La segunda, andante con tenerezza, se titula Kaddish 2. El narrador desea consolar a Dios de su enfado, decepcionado por sus criaturas, cantando una canción de cuna. La soprano canta en forma de canción de cuna un texto de alabanza a Dios, entrando luego el coro de niños. La soprano con su canto pide la paz en la tierra. En la parte final el narrador introduce a Dios en un sueño.
El último movimiento se compone de tres secciones, correspondiendo al Kaddish 3. La primera, presto scherzando, sempre pianissimo, es el Scherzo. El narrador presenta una secuencia onírica cambiando los papeles entre Dios y el hombre, que lo fuerza a renovar su fe en el hombre. Una brusca entrada de la orquesta con notas disonantes nos conduce al último párrafo. Termina con las palabras Believe!, Believe!, cree, mientras la orquesta presenta un tema claramente tonal.
La segunda, sempre pianissimo, empieza con el coro infantil comentando sus palabras. El narrador hace una renovación de la fe perdida. El coro infantil empieza el canto del último Kaddish de forma muy dulce. Termina con el comentario del narrador.
La tercera, adagio come nel Din-Torah – Allegro vivo, con gioia, empieza con una fuerte intervención orquestal, despertándose de su estado onírico. Dios y el hombre salen de su sueño enfrentándose a la realidad. La orquesta interpreta un tema meditativo. El narrador establece una nueva relación con Dios. Ha llegado el momento de la reconciliación. Con una introducción orquestal, la soprano y los dos coros empiezan una fuga, alabando a Dios, con alusión a todos los temas de la obra terminando pidiendo la paz para Israel, antes del Amen con que termina la obra.

Las propias palabras de Bernstein nos sirven para la explicación descriptiva de la obra. “Cualquier hijo, en un momento u otro, desafía a su padre, se pelea, lo abandona, solamente para retornar, si tiene suerte, más unido y más seguro que antes. Todos nuestros grandes personajes judíos del pasado, incluyendo Abraham que fundó el judaísmo, a Moisés y los Profetas, todos discutieron con Dios. Discutieron con Dios del mismo modo que cualquiera de vosotros discute con los amigos más íntimos, con los que más amáis, con los que realmente podéis pelearos. Sabéis que cuanto más se ama a alguien, más podéis enfadaros con él y cuando llega la reconciliación, estáis más unidos que nunca. Algo así es lo que ocurre a lo largo de la obra”.
Con esta sinfonía Bernstein termina el tríptico dedicado a la fe. En la primera pierde la fe, en la segunda la busca y finalmente en la tercera la recupera. Podemos observar nuevamente el uso dado por Bernstein a la música dodecafónica, usada para aumentar la tensión y el dramatismo, coexistiendo con el empleo de la tonalidad en la expresión de la resolución del conflicto.
http://www.historiadelasinfonia.es/naciones/la-sinfonia-en-los-estados-unidos/los-compositores-mas-notables-2/bernstein/ 

martes, 23 de febrero de 2016

RUBEN DARIO...AUTUMNAL



En las pálidas tardes 
yerran nubes tranquilas 

en el azul; en las ardientes manos 
se posan las cabezas pensativas. 
¡Ah los suspiros! ¡Ah los dulces sueños! 
¡Ah las tristezas íntimas! 
¡Ah el polvo de oro que en el aire flota, 
tras cuyas ondas trémulas se miran 
los ojos tiernos y húmedos, 
las bocas inundadas de sonrisas, 
las crespas cabelleras 
y los dedos de rosa que acarician! 

En las pálidas tardes 
me cuenta un hada amiga 
las historias secretas 
llenas de poesía; 
lo que cantan los pájaros, 
lo que llevan las brisas, 
lo que vaga en las nieblas, 
lo que sueñan las niñas. 

Una vez sentí el ansia 
de una sed infinita. 
Dije al hada amorosa: 
Quiero en el alma mía 
tener la aspiración honda, profunda, 
inmensa: luz, calor, aroma, vida. 
Ella me dijo: ¡Ven!? con el acento 
con que hablaría un arpa. En él había 
un divino aroma de esperanza. 
¡Oh sed del ideal! 
Sobre la cima 
de un monte, a medianoche, 
me mostró las estrellas encendidas. 
Era un jardín de oro 
con pétalos de llama que titilan. 
Exclamé: Más... 
La aurora 
vino después. La aurora sonreía, 
con la luz en la frente, 
como la joven tímida 
que abre la reja, y la sorprenden luego 
ciertas curiosas, mágicas pupilas. 
Y dije: Más... Sonriendo 
la celeste hada amiga 
prorrumpió: ¡Y bien! ¡Las flores! 
Y las flores 
estaban frescas, lindas, 
empapadas de olor: la rosa virgen, 
la blanca margarita, 
la azucena gentil y las volúbiles 
que cuelgan de la rama estremecida. 
Y dije: Más... 
El viento 
arrastraba rumores, ecos, risas, 
murmullos misteriosos, aleteos, 
músicas nunca oídas.
El hada entonces me llevó hasta el velo 
que nos cubre las ansias infinitas, 
la inspiración profunda 
y el alma de las liras. 
Y los rasgó. Allí todo era aurora. 
En el fondo se vía 
un bello rostro de mujer. 
¡Oh; nunca, 
Piérides, diréis las sacras dichas 
que en el alma sintiera! 
Con su vaga sonrisa: 
¿Más?... dijo el hada. 
Y yo tenía entonces 
clavadas las pupilas 
en el azul; y en mis ardientes manos 
se posó mi cabeza pensativa...

http://www.poemas-del-alma.com/autumnal.htm





lunes, 22 de febrero de 2016

PABLO NERUDA...SONETO LXXX



De viajes y dolores yo regresé, amor mío,
a tu voz, a tu mano volando en la guitarra,

al fuego que interrumpe con besos el otoño,

a la circulación de la noche en el cielo.

Para todos los hombres pido pan y reinado,

pido tierra para el labrador sin ventura,

que nadie espere tregua de mi sangre o mi canto.

Pero a tu amor no puedo renunciar sin morirme.
Por eso toca el vals de la serena luna,

la barcarola en el agua de la guitarra

hasta que se doblegue mi cabeza soñando:

que todos los desvelos de mi vida tejieron

esta enramada en donde tu mano vive y vuela

custodiando la noche del viajero dormido.


http://www.ciudadseva.com/textos/poesia/ha/neruda/100sone/80.htm

                                               

SALVADOR NOVO...ESTE PERFUME


Este perfume intenso de tu carne, 
no es nada más 
que el mundo que desplazan y mueven 
los globos azules de tus ojos, 
y la tierra y los ríos azules de las venas 
que aprisionan tus brazos. 
Hay todas las redondas naranjas 
en tu beso de angustia, 
sacrificado al borde de un huerto en que la vida 
se suspendió por todos los siglos de la mía.
¡Qué remoto era el aire infinito 
que llenó nuestros pechos! 
Te arranqué de la tierra 
por las raíces ebrias de tus manos 
y te he bebido todo, !oh fruto perfecto y delicioso! 
Ya siempre cuando el sol palpe mi carne, 
he de sentir el rudo contacto de la tuya 
nacida de la frescura de una alba inesperada, 
nutrida en la caricia 
de tus ríos claros y puros como tu abrazo, 
vuelta dulce en el viento que en las tardes 
viene de las montañas a tu aliento, 
madurada en el sol de tus dieciocho años, 
cálida para mí que la esperaba. 


http://www.los-poetas.com/poetas/novo1.htm#ESTE PERFUME

lunes, 15 de febrero de 2016

JOAQUIN DICENTA Y NATI MISTRAL...¡QUE DOLOROSO ES AMAR!


¡Qué doloroso es amar...
y no poderlo decir!
Si es doloroso  saber,
que va marchando la vida
como una mujer querida,
que jamás ha de volver.
Si es doloroso ignorar,
donde vamos a morir;
¡más doloroso es amar...
y no poderlo decir!
 
Triste es ver que la mirada,
hacia el sol levanta el ciego;
y el sol la envuelve en su fuego
y el ciego no siente nada.
Ver su mirada tranquila,
a la luz indiferente
y saber que eternamente,
la noche va en su pupila
bajo el dosel de su frente.
 
Pero si es triste mirar
y la luz no percibir;
¡más doloroso es amar...
y no poderlo decir!
 
Conocer que caminamos,
bajo la fuerza del sino;
recorrer nuestro camino
y no saber donde vamos.
Ser un triste peregrino,
 de la vida en los senderos,
no podernos detener,
por ir siempre prisioneros,
del amor o del deber.
Mas si es triste caminar
y no poder descansar
mas que al tiempo de morir;
¡más doloroso es amar...
y no poderlo decir!
Vivir como yo soñando,
con cosas que nunca vi;
y seguir, seguir andando,
sin saber por qué motivo
ni hasta cuándo.
Tener fantasía y vuelo,
que pongan al cielo escalas
y ver, que nos faltan alas,
que nos remonten al cielo.
Más si es triste no gozar,
lo que podemos soñar;
no hay más amargo dolor,
 que ver el alma morir,
prisionera de un amor
y no poderlo decir.
 http://desdelalma.net/1/doloroso.html
 
 

JOSÉ MARIA FACHA...INVOCACIÓN


Ven, intacta y coqueta epifanía,
confortando mi amor que hoy está yerto
a calentar mi tálamo desierto,

mi tálamo bohemio que se enfría.


Abrígame en tu cuerpo, amada mía.
Arrópame en halagos, si despierto
de la mañana al resplandor incierto,
que sorprende velando mi agonía.

Empalaga mis labios con las mieles,
olorosas a mirtos y a claveles,
que en tu boca chorrea el entusiasmo;

y fundiendo pesares y dolores
en una libre conjunción de amores
gocemos del placer en el espasmo.


https://tocandoloscorazones.wordpress.com/2015/10/26/invocacion-jose-maria-facha/

domingo, 14 de febrero de 2016

RUBEN DARIO...INVERNAL



Noche. Este viento vagabundo lleva 
las alas entumidas 

y heladas. El gran Andes 

yergue al inmenso azul su blanca cima. 
La nieve cae en copos, 
sus rosas transparentes cristaliza; 
en la ciudad, los delicados hombros 
y gargantas se abrigan; 
ruedan y van los coches, 
suenan alegres pianos, el gas brilla; 
y si no hay un fogón que le caliente, 
el que es pobre tirita. 

Yo estoy con mis radiantes ilusiones 

y mis nostalgias íntimas, 

junto a la chimenea 
bien harta de tizones que crepitan. 
Y me pongo a pensar: ¡Oh! ¡Si estuviese 
ella, la de mis ansias infinitas, 
la de mis sueños locos 
y mis azules noches pensativas! 
¿Cómo? Mirad: 
De la apacible estancia 
en la extensión tranquila 
vertería la lámpara reflejos 
de luces opalinas. 
Dentro, el amor que abrasa; 
fuera, la noche fría; 
el golpe de la lluvia en los cristales, 
y el vendedor que grita 
su monótona y triste melopea 
a las glaciales brisas. 
Dentro, la ronda de mis mil delirios, 
las canciones de notas cristalinas, 
unas manos que toquen mis cabellos, 
un aliento que roce mis mejillas, 
un perfume de amor, mil conmociones, 
mil ardientes caricias; 
ella y yo: los dos juntos, los dos solos; 
la amada y el amado, ¡oh Poesía! 
los besos de sus labios, 
la música triunfante de mis rimas, 
y en la negra y cercana chimenea 
el tuero brillador que estalla en chispas. 

¡Oh! ¡Bien haya el brasero 

lleno de pedrería! 

Topacios y carbunclos, 
rubíes y amatistas 
en la ancha copa etrusca 
repleta de ceniza. 
Los lechos abrigados, 
las almohadas mullidas, 
las pieles de Astrakán, los besos cálidos 
que dan las bocas húmedas y tibias. 
¡Oh, viejo Invierno, salve! 
puesto que traes con las nieves frígidas 
el amor embriagante 
y el vino del placer en tu mochila. 

Sí, estaría a mi lado, 

dándome sus sonrisas, 

ella, la que hace falta a mis estrofas, 
esa que mi cerebro se imagina; 
la que, si estoy en sueños, 
se acerca y me visita; 
ella que, hermosa, tiene 
una carne ideal, grandes pupilas, 
algo del mármol, blanca luz de estrella; 
nerviosa, sensitiva, 
muestra el cuello gentil y delicado 
de las Hebes antiguas; 
bellos gestos de diosa, 
tersos brazos de ninfa, 
lustrosa cabellera 
en la nuca encrespada y recogida 
y ojeras que denuncian 
ansias profundas y pasiones vivas. 
¡Ah, por verla encarnada, 
por gozar sus caricias, 
por sentir en mis labios 
los besos de su amor, diera la vida! 
Entre tanto hace frío. 
Yo contemplo las llamas que se agitan, 
cantando alegres con sus lenguas de oro, 
móviles, caprichosas e intranquilas, 
en la negra y cercana chimenea 
do el tuero brillador estalla en chispas. 

Luego pienso en el coro 

de las alegres liras. 

En la copa labrada, el vino negro, 
la copa hirviente en cuyos bordes brillan 
con iris temblorosos y cambiantes 
como un collar de prismas; 
el vino negro que la sangre enciende, 
y pone el corazón con alegría, 
y hace escribir a los poetas locos 
sonetos áureos y flamantes silvas. 
El Invierno es beodo. 
Cuando soplan sus brisas, 
brotan las viejas cubas 
la sangre de las viñas. 
Sí, yo pintara su cabeza cana 
con corona de pámpanos guarnida. 
El Invierno es galeoto, 
porque en las noches frías 
Paolo besa a Francesca 
en la boca encendida, 
mientras su sangre como fuego corre 
y el corazón ardiendo le palpita. 
?¡Oh crudo Invierno, salve! 
puesto que traes con las nieves frígidas 
el amor embriagante 
y el vino del placer en tu mochila. 

Ardor adolescente, 

miradas y caricias; 

cómo estaría trémula en mis brazos 
la dulce amada mía, 
dándome con sus ojos luz sagrada, 
con su aroma de flor, savia divina. 
En la alcoba la lámpara 
derramando sus luces opalinas; 
oyéndose tan sólo 
suspiros, ecos, risas; 
el ruido de los besos; vla música triunfante de mis rimas, 
y en la negra y cercana chimenea 
el tuero brillador que estalla en chispas. 
Dentro, el amor que abrasa; 
fuera, la noche fría.


http://www.poemas-del-alma.com/invernal.htm